El viticultor valiente

Juan Carlos Sancha, en uno de sus viñedos de la zona de Baños de Río Tobía. /Justo Rodriguez
Juan Carlos Sancha, en uno de sus viñedos de la zona de Baños de Río Tobía. / Justo Rodriguez

Juan Carlos Sancha y la pasión por las viñas centenarias y la viticultura honesta

REDACCIÓN

Juan Carlos Sancha es uno de esos viticultores de surgen de la misma tierra en la que sus bisabuelos plantaban una viña para dejársela a su hijo, pura tradición de Rioja en una tierra tan hermosa como en ocasiones desconocida: Baños de Río Tobía. En un pequeño recorrido de apenas tres kilómetros, Sancha mima siete viñedos centenarios, «plantados por mis bisabuelos», recuerda. Viñas de entre 100 y 108 años que presenta en una caja de seis botellas únicas en Rioja. «Es la primera vez en Rioja que se puede ver la influencia del 'terroir' (suelo y clima) de cada una de estas parcelas». Apenas 5,5 hectáreas de viñedo ecológico de las variedades minoritarias autóctonas maturana blanca y tinta y tempranillo blanco y Peña el Gato es una colección de vinos de limitadísima producción de viejas garnachas centenarias de la comarca.

Este proyecto surgió de la amplia experiencia del propio Juan Carlos en el sector y desde sus inicios se ha asentado sobre dos pilares fundamentales: recuperar variedades de uva autóctonas y minoritarias y aprovechar las posibilidades de los viñedos centenarios de la zona.

Recuperación

El primero de ellos se materializó en un proyecto de investigación con la Universidad de La Rioja para rescatar del olvido variedades que existían en la región hace un siglo y que se encontraban al borde de la desaparición. «En 1912 había 44 variedades de uvas y en el año 2000 solo quedaban siete», relata.

Sin embargo, en su afán por ir más allá de los números y los millones de litros, Juan Carlos ha recuperado la delicadeza y los matices de la maturana tinta y blanca, el tempranillo blanco y el monastel de Rioja, una variedad autóctona con la que elabora el único vino de esta uva en el mundo, Ad Libitum Monastel, una delicia.