'Snacks' de carne riojanos para conquistar el mundo

Carlos Camarero. /Justo Rodriguez
Carlos Camarero. / Justo Rodriguez

Una empresa riojana liderada por un cocinero que se formó en la Escuela de Santo Domingo y dio sus primeros pasos en el Echaurren elabora 'snacks' de carne de alta calidad en formatos pioneros e innovadores en España

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

La palabra 'snack' es uno de los muchos préstamos lingüísticos que la gastronomía ha recogido de otros idiomas; la mayoría del francés puesto que el país vecino lideró la cocina en el siglo XX con la creación de infinidad de técnicas y platos. En estos tiempos muchas tendencias en alimentación llegan de países anglosajones y el 'snack' es una de las que está creciendo de forma exponencial, como demuestra el hecho de que es un sector que genera miles de millones de dólares en beneficios al año en Estados Unidos.

En España la palabra 'snack' se podría traducir como picoteo y en países como Perú, Ecuador y Bolivia se le denomina pique. Cada país tiene innumerables recetas de 'snacks' según los alimentos disponibles y las tradiciones culinarias y ahora, Carlos Camarero ha emprendido una aventura creando sus propia empresa de 'snacks' riojanos de calidad, cárnicos y cien por cien naturales. «Estoy convencido de que hemos creado el embutido del futuro, con valores nutricionales diferenciales y productos absolutamente honestos con el consumidor, con el medio ambiente, con el bienestar animal y con un sabor excelente en el que he puesto sobre la mesa toda mi experiencia como cocinero», cuenta.

Limpios y nutritivos

«Creemos en el poder de los ingredientes naturales y de la comida real, por eso estamos convencidos de que otra industria cárnica es posible», reflexiona Carlos Camarero, que está convencido de las bondades de su producto y del esfuerzo que supone el diseño y el desarrollo de alimentos con etiqueta totalmente limpia, sin uso de conservantes, ni nitritos ni ninguna clase de aditivos artificiales.

Y es que Carlos Camarero se formó en la Escuela de Hostelería de Santo Domingo de la Calzada y hasta llegar a crear su propia empresa ha pasado diez años invertidos tanto en diferentes etapas de cocinero como en aumentar su caudal formativo en diversos estratos del sector de la alimentación.

«Creemos en los ingredientes naturales y en la comida real»

«Trabajamos junto a los ganaderos y el matadero para mejorar la calidad»

«Todas las recetas han sido puestas a punto en nuestra cocina»

Desde el Echaurren

«El primer trabajo que tuve tras salir de la escuela fue medio año con Francis Paniego en el Echaurren, que ya tenía una estrella y que de alguna manera me marcó en cuanto a mi inquietud profesional. Después estuve con Sergi Arola en La Broche (dos estrellas) y de allí me lancé a la piscina muy pronto porque con 23 años abrí mi restaurante en Quintanar, en Burgos. Estuve cuatro años hasta que decidí dar un cambio radical en mi vida y me marché a varios restaurantes también con estrellas Michelin de Nueva York y Londres. Después de este periplo, me matriculé en un máster de dirección de hoteles en Marbella, en una escuela suiza muy prestigiosa porque había decidido ya dejar el mundo de los restaurantes y la cocina. Hice las prácticas en Londres y fue cuando me tomé en serio encaminar mis esfuerzos hacia el mundo de la alimentación, que me había llamado la atención desde siempre; de hecho en la Escuela de Santo Domingo el proyecto lo hice sobre una fábrica de embutidos».

Y los 'snacks'...

¿Cómo surgió la idea de los 'snacks'? Es muy curioso: «Un día en Londres vi un producto que tenía el nombre y la marca de una revista de salud y deporte muy famosa en el Reino Unido y me picó la curiosidad porque se trataba de algo que no existía en España. Me di cuenta de que tenía un espacio para poder desarrollarlo. Esto me sucedió a principios de 2016, cuando yo estaba inmerso en un proyecto de cuarta y quinta gama para restauración, y finalmente derivó en este proyecto. Como conocía La Rioja y los ecosistemas de creatividad empresarial que ha puesto en marcha, me puse en contacto con la Ader y poco a poco le fui dando forma a todas las ideas que tenía en la cabeza».

Más

Además, hace unas semanas, la empresa de Carlos, que cuenta con varios socios más (Bravo Food Design S.L., propietaria de la marca, Cherky, con la que se comercializan los 'snacks') logró el galardón en los Premios EmprendedorXXI en La Rioja, impulsados por CaixaBank.

Carlos explica la funcionalidad de sus productos y las razones que le han impulsado a la creación de todo el proyecto: «Existe un problema en la alimentación actual y nosotros entendemos que la industria alimentaria y los productos 'ultraprocesados' tienen una responsabilidad muy importante. Nos hemos centrado en desarrollar un catálogo de productos cárnicos sin aditivos artificiales, sin conservantes y sin azúcares añadidos. Hechos a base de ternera criada en libertad y de cerdo ibérico de cebo».