SEMILLA FLORECIDA Y FELIZ

HELADERO

Una sala de exposiciones no es un almacén para ver, es un espacio para imaginar», son palabras de Sáinz de Oiza. La sala Amós Salvador es el espacio para imaginar que desde nuestra más tierna infancia nos ha enseñado a los riojanos que las cosas se pueden imaginar y una vez imaginadas, se deben materializar. Entre sus paredes hemos soñado, reflexionado, replanteado, nos hemos preguntado y también hemos sonreído. Para muchos de nosotros es el espacio donde aprendimos que es posible crear nuestro propio lenguaje, y que desde él se pueden entender nuestras ideas, pero las expresamos mejor. Siempre he imaginado helados, y en un acto de osadía, los he elaborado, los he compartido y he tenido la dicha de que, en nuestra tierra, los han entendido y los han disfrutado. Estos días cuando visito la exposición '(Súper)Vivencias' siento una mezcla de vértigo y emoción, esa semilla que la sala me prestó ha vuelto. Florecida y feliz.