Sabores clásicos y exóticos

Bodegas Franco-Españolas consagrará la jornada del día 23 con Bordón Crianza, Bordón Blanco y Talla de Diamante

REDACCIÓN

Desde 1980, y al otro lado del río Ebro, Bodegas Franco-Españolas ha sido testigo de la historia de Logroño. Esta bodega centenaria (1890) nacida como unión simbólica entre Francia y España, del origen de los vinos finos de Rioja, está dirigida actualmente por Borja Eguizábal, tercera generación de la familia propietaria desde 1984. En 2013, recibió el premio de turismo enológico 'The Best of' en la categoría de Experiencias Innovadoras. Sus espacios, además de morada de grandes vinos, son un referente para el ocio y la cultura locales.

El Bordón Crianza, uno de los vinos que podrán degustarse en La Terraza de Diario LA RIOJA el día 23, representa la historia de Rioja. Su espíritu es «descaradamente clásico». Elegante y afrutado. Está elaborado con las variedades de uva tinta más tradicionales, como son el tempranillo y la garnacha. De color rojo cereza y ribetes rubí, expresa en nariz marcadas notas de frutas rojas con toques de regaliz y ahumados. En boca, resulta limpio, sabroso, amable y equilibrado, con un final largo, afrutado y especiado.

La uva que da cuerpo a este vino procede de viñedos de las tres subzonas de Rioja dispuestas sobre diferentes tipos de suelo: Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental y en las laderas de la sierra de la Demanda, con orientación norte.

Barricas de roble blanco americano (Ohio) de tostado medio y roble francés crían a este vino durante catorce meses, trasegando cada cuatro meses para facilitar la clarificación natural. Permanece seis meses más en botella para su afinamiento. En la mesa, marida bien con legumbres, carnes blancas y a la brasa, queso de oveja, pastas y frituras.

Los presentes el día 23 también saborearán el Bordón Blanco, un monovarietal de la uva blanca autóctona más clásica de Rioja, la viura. Fresco y afrutado, este vino ha recibido 94 puntos en la Guía de la Semana Vitivinícola. Es brillante de color amarillo pálido. Sus intensos aromas frutales en nariz lo convierten en un perfecto monovarietal, muy limpio y franco en la boca y muy ligero en el paladar.

Este blanco seco de gran equilibrio y notas afrutadas es el compañero ideal de aperitivos, como el queso de cabra, y platos de pescados, mariscos, legumbres o verduras.

El tercero de los protagonistas en La Terraza de Diario LA RIOJA es el Talla de Diamante, pionero de los blancos semidulces de Rioja. Su peculiaridad radica en las variedades de origen: viura, tempranillo blanco y chardonnay.

De color amarillo pajizo con hermosos destellos verdes, destaca en nariz por sus notas de fruta blanca madura, exótica y cítrico. En boca, es potente, amplio y perfectamente equilibrado en grado y acidez. Su final es elegante y muy fresco gracias a sus notas cítricas y el carbónico natural. Casa bien con aperitivos, pescados, mariscos, arroces, postres y, en general, platos fríos.

Bordón blanco

El monovarietal (de viura) perfecto que causa sensación

Vino brillante de color amarillo pálido. Sus intensos aromas frutales lo convierten en un perfecto vino monovarietal, limpio y franco en boca, muy ligero en el paladar.

Bordón crianza

La historia de Rioja es descaradamente clásica y elegante

De color rojo cereza y ribetes rubí. Notas de frutas rojas con toques de regaliz y ahumados. En boca, es limpio, sabroso, amable y equilibrado. Final largo, afrutado y especiado.

Talla de Diamante

Pionero de los blancos semidulces en la Denominación

Amarillo pajizo con destellos verdes. Fruta blanca madura, exótica y cítrico. Perfecto equilibrio grado-acidez. Final elegante y fresco gracias a los cítricos y el carbónico natural.