Los reyes de la tortilla riojana

Ana Rosa Lasheras y Carlos Olabuénaga, con sus hijos Marta y Carlos, una familia que respira gastronomía al frente del Tizona. :/Justo Rodriguez
Ana Rosa Lasheras y Carlos Olabuénaga, con sus hijos Marta y Carlos, una familia que respira gastronomía al frente del Tizona. : / Justo Rodriguez

«Desde que nos dieron el premio no hemos parado de vender tortillas»

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

La felicidad inunda todos los espacios del Café-Restaurante Tizona, que hace una semana se impuso en en el Concurso de Tortillas de Degusta LA RIOJA y logró encaramar su obra como la más deliciosa de La Rioja. «Menudo subidón», dice Carlos Olabuénaga, autor de la tortilla y un hombre feliz por los cuatro costados. «Está siendo impresionante la repercusión que está teniendo el premio porque desde día siguiente de salir en el periódico esto ha sido un no parar. Viene gente de todos los sitios a probar nuestra tortilla y eso nos hace inmensamente felices».

Y es curioso, hasta el último momento no tomaron la decisión de presentarse al concurso: «La gente nos decía que nos presentáramos, pero la verdad es que nos daba mucho respeto porque la historia del premio es extraordinaria y han ganado gente de un nivel extraordinario. Cuando te presentas a un concurso así tienes que prepararte lo mejor posible y hacerlo con todas las consecuencias».

GUÍA

Café Tizona
Dirección
Calle Ciriaco Garrido 14, bajo. 26003 (Logroño).
Telf
941 12 42 74.
Especialidades
Además de la tortilla
caracoles, carrilleras, calamares, bacalao, patitas de cordero, pulpo, bravas, croquetas, empanadillas...

Carlos explica que la tortilla ha surgido de un trabajo que comenzó con el apoyo de Ana Rosa Lasheras, su mujer, cocinera, ganadora de varios premios y que siempre desea mantenerse en un segundo plano: «Comenzamos a hacer pruebas de todo tipo, con el tipo de patata y la forma de hacerla, hasta con el número de huevos y hasta yemas. No hay muchos secretos, lo importante es conseguir el equilibrio entre sabores, que haya una distinción clara en la tortilla». Trabaja con Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE): «Es fundamental. Hay mucha gente que dice que se apodera del sabor, pero es que como me encanta su sabor no tengo la más mínima duda en utilizarlo. Es importante que se mezcle bien con la patata y a la hora de unirlas con el huevo, escurrir perfectamente la patata».

Una de las claves del trabajo de Carlos Olabuénaga en las tortillas es la finura: «No me gusta que las tortillas sean muy anchas; las prefiero finas para conseguir que toda la tortilla esté perfectamente hecha de la misma forma. Con eso evito también que se haga mazacote y que la tortilla pierda sabor y textura. Además, no corres el riesgo de que el huevo se quede sin hacer. La finura es esencial».

En esto de las tortillas hay muchas teorías, al igual que las croquetas, en las que ahora se han puesto de moda las que están al borde del derrame del interior de la masa: «Es cierto, pero yo soy partidario de una tortilla jugosa, con textura, pero jugosa sin que se derrame nada. Esa es una de las claves de que le guste a mucha gente», explica Carlos, que recuerda lo que sintió cuando llegó a la plaza de Abastos y vio que apenas quedaba nada de su tortilla.

«Fue increíble, vi que se la habían comido e inmediatamente pensé que era una buena señal. Luego cuando Elsa Martínez dijo nuestro nombre, la verdad es que fue muy emocionante. Animo a todos los bares a hacer una buena tortilla y presentarse porque es una manera preciosa de tener visibilidad y una alegría enorme».