Reinas del cielo y de la tierra

Una imagen de un cultivo de champiñón fresco en Pradejón. /Sonia Tercero
Una imagen de un cultivo de champiñón fresco en Pradejón. / Sonia Tercero

Las setas cultivadas riojanas son alimentos económicos, accesibles, llenos de propiedades nutricionales, saludables y muy sabrosos

REDACCIÓN

Mientras en occidente concebimos las setas como una guarnición, en Asia valoran el poder medicinal, nutritivo y saludable de su consumo; por eso es uno de los elementos más importantes de su dieta. Las setas cultivadas son alimentos económicos, accesibles y llenos de propiedades nutricionales y saludables. Actualmente se recomienda consumir setas cultivadas unas tres veces por semana, preferiblemente si estas son el ingrediente principal del plato. ¿Pero por qué son tan populares?

El consumo de setas es ideal para mantener la línea, ya que estas sacian pero no engordan. Su aporte calórico es tan bajo (26 kcal/100g champiñón y seta de ostra; 34 kcal/100g shiitake) porque el 80-90% de una seta es agua, siendo el resto carbohidratos, proteínas y fibra. Es esta última la que produce el efecto saciante y favorece el tránsito intestinal.

GUÍA

Lo que hay que saber
Nutrición
Evitan engordar y ademas son muy ricas en vitaminas y minerales.
Antioxidantes naturales
Acaparan radicales libres y frenan así el estrés oxidativo de las células.
Y más
Tienen un gran poder de hidratación de la piel.

Al mismo tiempo que nos evitan engordar, su alto poder nutritivo convierte a las setas cultivadas en una fuente importante de vitaminas y minerales. Estas poseen vitaminas del tipo B y D, así como pequeñas dosis de vitamina C y E. Su consumo también aporta minerales esenciales como el selenio, el fósforo o el potasio, siendo aptas para dietas bajas en sal debido a su mínimo contenido en sodio. También destacan por ser el único alimento no animal que presenta todos los aminoácidos esenciales, que unido a su importante aporte en proteínas (15-35% de peso seco), las convierte en el ingrediente ideal para dietas vegetarianas o veganas.

Otro beneficio del consumo de setas cultivadas son sus propiedades cardiovasculares. Las setas no sólo son bajas en grasa (menos del 5% en peso seco) y colesterol (0% en peso seco), sino que además reducen los propios niveles de colesterol en sangre, favoreciendo el correcto funcionamiento del corazón. Por si esto fuera poco, el consumo de variedades como la seta de ostra o la eryngii ayuda a reducir la hipertensión y los niveles de azúcar en sangre, dado que además el índice glucémico de las setas cultivadas es muy bajo (15 IG). Todo lo anterior las convierte en un alimento indispensable para personas hipertensas o diabéticas.

Antioxidantes

Quizás la propiedad más importante que pone en valor el consumo diario de setas cultivadas es el hecho de que estas sean antioxidantes naturales con gran capacidad para secuestrar radicales libres y frenar así el estrés oxidativo de las células.

En definitiva, que gracias a su alto contenido en polifenoles, variedades como el champiñón (85g/43-75 mg de fenoles totales) se han convertido en importantes enemigos de cánceres y tumores. Su consumo diario previene y reduce el riesgo de padecer enfermedades como el cáncer de mama, colon o estómago, pudiendo evitar la oncogénesis y prevenir a tiempo la metástasis del tumor.

A lo ya dicho se suma el poder inmunomodulador, antimicrobiano y antiviral de variedades como la shiitake o la seta de ostra, las cuales refuerzan el sistema inmunitario y son capaces de inhibir el desarrollo del VIH o evitar la entrada del virus de la hepatitis C en las células sanguíneas.

Pero los beneficios del Reino Fungi no terminan aquí. También sabemos que el consumo diario de champiñón favorece la hidratación de la piel y aumenta el volumen del esperma en varones; que las propiedades diuréticas y hepatoprotectoras de la seta de ostra atajan ciertos problemas de riñón e hígado; que la shiitake, además de ser la variedad con mayor poder antioxidante, reduce los niveles de estrés ; o que la ingesta habitual de eryngii aporta al organismo propiedades antialérgicas y antiinflamatorias.