3,7 millones de comidas para salvar Puerto Rico del hambre

Varios instantes de la labor del cocinero español José Andrés en Puerto Rico. ::/@WCKITCHEN
Varios instantes de la labor del cocinero español José Andrés en Puerto Rico. :: / @WCKITCHEN

El cocinero bueno. José Andrés elaboró con más de 20.000 voluntarios, 3,7 millones de comidas para los damnificados de María, un esfuerzo colectivo que ha llevado al cocinero asturiano a ser propuesto como candidato al Nobel de la Paz

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

María se tomó el tiempo para devastar todo lo que estuviera expuesto a los elementos, moviéndose pesadamente a solo 16 kilómetros por hora. Despedazó enormes turbinas eólicas, arrancó todo el cableado eléctrico y arrancó los paneles solares de los tejados. Silenció las torres de telefonía móvil, desenterró los postes de teléfono y se movió sobre los radares meteorológicos y las antenas parabólicas. Desgarró los bosques en las laderas y solo dejó troncos desnudos en los árboles que perdonó. Empujó el mar hasta las casas próximas a la costa y forzó escandalosas inundaciones a través de barrancos montañosos. Destrozó las granjas de café, diezmó al ganado lechero y arrasó los invernaderos. Dejó a oscuras los hospitales e inundó los pabellones con su lluvia. Lo que su hermana, el huracán Irma, había debilitado menos de dos semanas antes, María remató con un golpe directo y certero en la isla.

Durante los siguientes dos días los puertorriqueños estupefactos lucharon por sobrevivir a la embestida de la lluvia a raudales y a la inundación...». Así expresa el cocinero José Andrés la desolación que el huracán María sembró en Puerto Rico tras tocar tierra el 20 de septiembre de 2017. María causó casi 3.000 muertos y daños millonarios y el chef español se embarcó en uno de los proyectos más alucinantes de su carrera, dar de comer a los habitantes de una isla destrozada y casi sin capacidad de respuesta. Su relato ha aparecido en el libro 'Alimentamos una isla', escrito junto a Richard Wolffe, en el cuenta cómo un equipo de chefs, capitaneado por él, elaboró con ayuda de más de 20.000 voluntarios, 3,7 millones de comidas para los damnificados de María, un esfuerzo colectivo que le ha llevado a proponer al cocinero asturiano como candidato al Premio Nobel de La Paz.

Liderazgo

«Llegué el lunes después del huracán. Pregunté quién estaba a cargo de alimentar a las personas y me dijeron que todo el mundo. Cuando tienes que dar de comer a toda una isla, necesitas tener una persona y una organización responsable». José Andrés se hizo cargo de ese plan, empezando con 10.000 dólares que sacó de su bolsillo.

«¿Quién estaba a cargo de alimentar? Me dijeron que todo el mundo. Caos»

«Cuando tienes que alimentar a toda una isla necesitas tener una organización»

«En poco tiempo estaban preparando más de 100.000 comidas al día»

«Tenía ocho cocinas funcionando al mismo tiempo y se servía de camiones»

«Las grandes compañías de distribución de comida tenían alimentos porque tenían combustible y mantenían sus congeladores funcionando». Poco después, junto al chef local José Enrique, comenzó a cocinar enormes paellas en un 'parking' de San Juan. En poco tiempo estaban preparando más de 100.000 comidas al día. En las jornadas en los que la emergencia era mayor, tenía ocho cocinas funcionando al mismo tiempo y se servía de camiones, coches y cualquier persona a la que pudiera encontrar para entregar la comida. Había comida en Puerto Rico pero faltó liderazgo, entender los problemas que aquejaban a la gente y tomar soluciones concretas, se quejaba José Andrés.

Más

«Hay algo fundamental sobre la comida, sobre preparar, cocinar y comer juntos. Es lo que nos une. Es como creamos comunidades. La asistencia alimentaria tampoco debería serlo. Ya sea que esté cocinando para ciudadanos ricos o refugiados, mi trabajo como chef es el mismo: alimentar a la multitud», escribe el chef en el libro. José Andrés subraya lo mucho que le sirvieron en Puerto Rico las enseñanzas que recibió cuando estaba en las filas de la Armada española: «Fue una de lasa etapas más bonitas de mi vida», recuerda de su paso por el buque escuela de la Armada española 'Juan Sebastián Elcano'.