Memoria pura del vino de Rioja

Una imagen de los calados históricos de Franco-Españolas. /
Una imagen de los calados históricos de Franco-Españolas.

Una bodega centenaria en el corazón de Logroño

REDACCIÓN

La historia de Franco-Españolas se remonta al siglo XIX, cuando los viticultores franceses se instalan en La Rioja para reemplazar con vinos riojanos sus viñedos agonizantes por el ataque de la plaga de filoxera. Esta oportunidad supuso una revalorización del viñedo de Rioja, y un acercamiento al estilo francés en la elaboración de nuestros vinos. En el año 1890 Frederick Anglade funda 'Bodegas Franco-Españolas', fusión entre Francia (Franco) y España (Españolas). La primera vendimia, un año más tarde, da como resultado los vinos iconos de la bodega: Diamante y Estilo Borgoña. Este último pasa a llamarse Rioja Bordón en los 50.

En el 2015 la bodega celebró su 125 aniversario y en 2016 Borja Eguizábal asumió la dirección, dando paso a la tercera generación de la familia Eguizábal al frente de la bodega. En 2017 se incorporó como Responsable técnico Rubén Provedo, obedeciendo a la apuesta por la innovación y el cambio de la bodega, que incluye la nueva imagen de su vino más emblemático e internacional, Bordón.

Diamante y Bordón son los dos vinos más representativos de Bodegas Franco-Españolas. Dos vinos de referencia internacional, que no sólo representan a la bodega sino también a la Denominación de Origen Calificada Rioja. Las primeras añadas de ambas marcas se remontan al año 1892. Esta bodega, con su hermosa arquitectura que permanece perenne en el tiempo, es una de las grandes bodegas de La Rioja. Está en el corazón de Logroño. Compagina el respeto por la tradición con la innovación tecnológica, para conseguir los grandes vinos que avalan una trayectoria de más de 127 años. Y además, tiene una gran vocación hacia el enoturismo, con un gran número de actividades abiertas al público.

Bordón crianza

Estamos ante un vino de color rojo cereza y ribetes rubí, expresa en nariz marcadas notas de frutas rojas con toques de regaliz y ahumados. En boca es limpio, sabroso, amable y equilibrado. Con un final largo, afrutado y especiado. Este vino se cría en barricas de roble blanco americano (Ohio) de tostado medio y roble francés durante 14 meses, con un trasiego cada 4 meses para facilitar la clarificación natural. Posteriormente permanece 6 meses en botella para su afinamiento y su redondez en boca.

BORDÓN CRIANZA

Variedades
80% Tempranillo, 20% Garnacha Tinta.
Crianza
14 meses en roble americano y francés
Color
rojo cereza con ribetes rubí
En boca
Limpio, sabroso y equilibrado, final afrutado.
Nariz
Frutas rojas con regaliz y ahumados.