«Manejamos miles de vinos y necesitamos una aplicación»

Carlos Echapresto, sumiller de Venta Moncalvillo. /Justo Rodriguez
Carlos Echapresto, sumiller de Venta Moncalvillo. / Justo Rodriguez

1.500 referencias y más de 9.000 botellas es el reto de gestión del conocido profesional en su premiada bodega

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

El próximo jueves siete de marzo se celebra en el Centro Tecnológico de La Fombera una nueva edición de Imaginext, en la que distintos especialistas debatirán en torno a la aplicación de las tecnologías de la información en el sector del vino. Entre los ponentes, en los que figuran personalidades como Quin Vila (director de Vilaviniteca) o Pablo Álvarez (consejero delegado de Vega Sicilia), figura Carlos Echapresto, premio nacional de Gastronomía 2016 y sumiller de Venta Moncalvillo, que conversará sobre la innovación en la hostelería y en concreto las conexiones que se establecen en los restaurantes con sus proveedores: bodegas y distribuidores. Venta Moncalvillo es un restaurante absolutamente volcado con la enología, una estrella Michelin que puede presumir de una de las bodegas más completas del mundo y en la que Carlos Echapresto maneja alrededor de 9.000 botellas, 1.500 referencias y 60 proveedores.

Imaginext
Jornada
Tecnología aplicada al sector del vino.
Cuándo y dónde
7 de marzo de 2019 en La Fombera.
Inscripción
www.imaginextrioja.com

-¿Cómo se organiza?

-Es complicado porque yo manejo un gran número de referencias, proveedores, bodegas que directamente nos venden y la cuestión de los vinos clásicos. Cada uno organiza su trabajo con una fórmula y yo a mi manera me entiendo y establezco las rutinas de pedidos, novedades, etc... Pero echo de menos una aplicación digital con la que manejar tanto la información de las necesidades que tengo en cada momento en mi bodega como la gestión de los pedidos conectado a su vez con los proveedores.

-Algo así como los frigoríficos inteligentes que saben lo que le falta y automáticamente generan su propia lista de la compra...

-Salvando las distancias ésa es la idea. Pero con más posibilidades, ya que además de las rotaciones propias de un local, nos interesa conocer las novedades de cada vino: cuándo salen al mercado las nuevas añadas, la información propia de variedades, elaboración, barrica, suelos. Es decir, una agenda electrónica en la que por un lado vaya la gestión profesional de la bodega de un restaurante y por otro, la información que genera cada marca comercial.

Más información

-¿Lanzará un reto a las empresas especializadas?

-Claro, yo me imagino este programa como una aplicación que puede ir creciendo con el tiempo y que se enriquecerá con la participación de más bodegas, distribuidores y locales.

-¿Sería sólo para restaurantes?

-No hay razón alguna para que se cierre a un determinado tipo de local de restauración. Hay cada vez más locales, bares, tabernas, gastrobares que tienen en el vino uno de sus principales reclamos y manejan un buen número de referencias, bodegas y botellas. Puede servir perfectamente para muchos tipos de locales.

-Sin embargo, nunca se ha mostrado a favor de la carta digital para el cliente final...

-No me gusta, primero por la frialdad que puede llegar a tener cuando estás en un servicio en la mesa de un restaurante. Y por otro lado, porque la gente se tiraría dos horas enfrascado en la propia carta antes de elegir el vino y restarías el sentido de la comunicación que ha de tener una comida. No creo que sea oportuna en estos casos.

Un encuentro único

Imaginext se ha convertido en una verdadera referencia para los profesionales de las tecnologías de la información en La Rioja. Los ponentes desarrollarán diversos aspectos de las interrelaciones que se generan en el mundo del vino a través de distintos apartados como la distribución, la transformación digital de las bodegas, los nuevos modelos de ventas o el cálculo de la huella de carbono o cómo generar un valor añadido en una bodega desde el punto de vista ambiental. Hay sólo cien plazas y los cincuenta euros de inscripción permiten el acceso a la jornada completa incluyendo al finalizar la misma el almuerzo de trabajo con los ponentes, a los que se les podrá tratar en primera persona.