¡MAMÁ MÍA!

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

Ya les hemos dado cuenta por estos lares de lo que está preparando Francis Paniego en Ezcaray para dentro de unas semanas con el festival gastronómico Mama, situando a La Rioja en el centro del panorama gastronómico español merced a un poder de convocatoria alucinante. Vendrán los mejores cocineros de Andalucía, la cultura gastronómica de una de las zonas esenciales del sabor y de la evolución de la cocina más irreverente de los últimos años. La pléyade de cocineros de primer nivel es asombrosa, como los será el Mercado de Artesanos y Productos de la Tierra o la cantidad de cocineros de La Rioja que se darán cita con sus ponencias en tres días que van a ser una verdadera locura. Los chefs de nuestra región están llamados a dar una sorpresa (o menos) porque el nivel que han demostrado en los últimos años han colocado a La Rioja como una de las zonas en las que más cosas pasan y más proyectos con interés nacen.

Sobresale, por su carácter popular, el concurso de croquetas en memoria de Marisa Sánchez. Se celebrará durante la mañana del domingo 25 de agosto en la Plaza de la Verdura de Ezcaray y su participación estará abierta a todo el mundo menos a los profesionales. Y ahí reside su gracia, porque las croquetas son bienvenidas por todo el mundo. Las amamos, las amamos y las amamos. Así que un concurso tan democrático será, ante todo, un disfrute máximo y absoluto.

Y además es un orgullo para todos que la primera estación del proyecto de 'Los Recetarios' sea en La Rioja. Ustedes conocen de sobra la pasión de Ana Vega Pérez de Arlucea y sus deliciosos artículos sobre la historia de la gastronomía. Su musa es Doña Emilia Pardo Bazán. Pues bien, desde aquí me declaro admirador de su trabajo en la contextualización de la gastromomía en la vida de las personas. En su afán por aliviarnos de lo banal que tantas veces consume el mundo de la cocina con mensajes mil veces repetidos y topicazos de carril. Pero me quiero detener en Carmen Alcaraz del Blanco, que conocí gracias a Fernando Sáenz y que es una de las periodistas más brillantes y luchadoras que conozco. Las dos han emprendido un trabajo muy dificultoso, pero absolutamente necesario para comprender la urdimbre básica de la gastronomía. Su primera parada será en Ezcaray y les animo con todo mi corazón a que les lleven sus recetas antiguas que quizás guarden en casa en un cajón. ¡Será como un renacer!