AMO MADRID FUSIÓN

PABLO GARCÍA-MANCHATENDENCIAS

Llevo muchos años viajando a Madrid Fusión y siempre me ha parecido como una maravillosa Torre de Babel de cocineros, gastrónomos, periodistas especializados y tipos candorosos como yo, ávidos de ver y comprobar la forma en la que durante tres frenéticas jornadas se dan cita personajes de todo el mundo contándote historias alucinantes. Cada año me he llevado algo hermoso. Recuerdo con especial cariño a un chef argentino de origen judío que triunfaba en Buenos Aires con una cocina que le había transmitido su abuela centroeuropea. Llegó a Argentina tras la II Guerra Mundial y emprendió una nueva vida en un país desconocido que la acogió y a cambió le ofreció la sabiduría de una cocina tan generosa como mestiza. Es alucinante comprobar la forma en la que la gastronomía nos puede hacer la vida más hermosa y como el patrimonio cultural de cada pueblo tiene la virtud de expresarse en los fogones con la misma claridad que el resto de sus costumbres y sus novelistas. Es cierto que puede existir una parte de cocineros estrellas con sus cohortes de admiradores y 'foodies' (anglicismo que detesto pero que explica genial a este tipo de criaturas), pero en estos tiempos de realidades virtuales en las que las recetas y las experiencias gastronómicas te las puedes descargar de la nube como una canción de 'Spotify', el contacto carnal que provoca congresos como Madrid Fusión es realmente impagable. Como hay tantas cosas no puedes estar en todo. Seleccionas, miras y ves. En los pasillos hierve la gente. Los que siempre están caminando por la zona comercial, los que fuman congelados en la puerta, los que tapean saboreando España y donde no cabe ni el pelo de una gamba, y en la zona de prensa, donde tienes la oportunidad de charlar con José Andrés y cinco minutos después conocer cómo un señor de Lanzarote apaña unas papas con mojo picón. Existe como un continúo devenir de historias y se ven cocineros con libretas apuntando ideas y sensaciones, coleccionando recuerdos, avistando nuevas recetas. Me encanta cada vez más vera más y más cocineros de países hermanos como Perú, Colombia, México, Argentina. Hay un patrimonio gastronómico común que además se concreta al máximo con el mismo idioma con el que articula una capacidad de comprensión que no tiene parangón en el mundo. Madrid Fusión cada vez es más necesario y reconfortante.

 

Fotos

Vídeos