KÖNLLER VUELVE A LA COCINA

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

El miércoles el cocinero del restaurante Riff de Valencia, Bernd H. Knöller, rompió su silencio con varios mensajes en su cuenta de tuiter tras la agria polémica del presunto envenenamiento y muerte de una comensal. En un principio se achacó su fallecimiento al consumo del colmenillas y varios medios de comunicación lo dieron casi por seguro aunque no se hubieran conocido los resultados de la autopsia. Así comenzó Knöller sus mensajes: «Llevo tres semanas en silencio. Era necesario por respeto a lo sucedido y, por supuesto, por la familia que ha perdido una persona. Hoy vuelvo a hablar, desde la cocina. Hoy he vuelto a abrir el Riff. Porque estoy seguro de que el restaurante puede garantizar la máxima seguridad». Y explicó los motivos: «El restaurante ha pasado dos inspecciones de Sanidad. La segunda y más reciente, a petición nuestra. Quería estar seguro al 100% (aunque me he dado cuenta de que la seguridad al 100% ni podemos ni puede garantizarla ningún restaurante)».

El chef detalló que «Sanidad nos ha garantizado en todo momento, desde la primera inspección, que no existe ninguna razón para mantener el restaurante cerrado», pero subraya algunas novedades: «Obviamente un suceso tan trágico como éste es para un restaurante un antes y un después. Por esa razón hemos incluido desde mañana mismo un protocolo de control de puntos críticos en todo lo que conlleva el restaurante».

El chef abunda en que quiere «dejar aparte la causa de la muerte de la señora, porque ahí están los profesionales que trabajan para aclarar esta situación. De momento, por lo que se ha filtrado a la prensa, sabemos que no tiene relación directa con el restaurante», avisa. Y analiza diferentes aspectos de las colmenillas a las que se acusó de ser las culpables: «Se planteó en los medios durante estas tres semanas si las setas procedían de China. Las compramos a un proveedor de León, al que yo compro desde hace 28 años. Una empresa a la que siempre he tenido plena confianza. Las setas tenían muy buen aspecto, y en ningún momento pensamos que podían proceder de fuera de España. La ficha técnica del producto que nos mandaron no informaba de la procedencia». La situación de Bernd H. Knöller y su restaurante Riff es verdaderamente complicada, pero es de agradecer su valentía y su honradez en un momento ta duro para él y la restauración de la Comunidad Valenciana.