'Divinino' es la propuesta de Divina Croqueta, y el 'Deep Impact' lo firman desde el Tizona, ambos de Logroño. / L.R./J.R.

Kilómetros de ilusión

Competición. Tizona y Divina Croqueta se desplazan a Valladolid con la esperanza de obtener alguno de los premios en el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas

CÉSAR ÁLVAREZ

Google, que todo lo sabe, establece en 260 kilómetros la distancia que separa Logroño de Valladolid. Ése será el recorrido que hagan, cargados de ilusión, los dos representantes riojanos en el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas que tendrá lugar los próximos lunes y martes.

La representación riojana corre a cargo de dos establecimientos con experiencia ya en la competición. Las hermanas Loro han participado en una docena de ocasiones mientras que para Carlos Olabuenaga y su mujer Ana Rosa Lasheras, la de la próxima semana es la segunda comparecencia en la Cúpula del Milenio vallisoletana. Debutaron el año pasado y este año han querido repetir.

Por segunda vez en las diecisiete ediciones celebradas del concurso, La Rioja tendrá una doble representación, y aunque se han obtenido algunos galardones, nunca ningún riojano ha obtenido el premio 'gordo' del mejor pincho de España.

'Divinino' y 'Deep Impact' son las dos propuestas que llegan desde La Rioja

Las dos propuestas con las que llegan los riojanos son muy diferentes, pero ambas están cargadas de 'arte' y apelan al producto riojano.

Las hermanas Loro –en este caso concreto, Mónica Loro– han optado por presentarse en representación de Divina Croqueta, su establecimiento logroñés (en otras ocasiones lo han hecho representado al restaurante El Arriero de Sorzano) y lo hacen apelando a sus recuerdos de infancia y a aquellas meriendas con el Petit Suisse, que con el tiempo ha hecho suyo una popular marca de derivados lácteos y rebautizó como Danonino.

Las hermanas Loro han hecho una reinterpretación de esos coloridos vasitos de postre para ofrecer una croqueta líquida de gambas y rape, pigmentada en rosa por la remolacha, que sirve de base a una mayonesa. En la tapa, con aquella tipografía que se hizo popular hace alguna década, aparece el nombre del pincho: 'Divinino', para evocar tanto el popular producto lácteo como el local donde encuentra el germen este pincho (Divina Croqueta, aunque todavía no se puede disfrutar en él, pero sí en el menú degustación de El Arriero).

Por su parte, Tizona presentará ante el jurado su 'Deep Impact', un pincho en el que hasta la puesta en escena tiene un peso importante.

Carlos, propietario del Tizona, ha recurrido a las manos de las alfareras de La Plazuela de Barriocepo para el diseño del plato que acogerá ese 'meteorito' elaborado a partir de algo tan riojano como una gordilla a la que se inyecta salsa de rabo de toro con salsa gallega y se envuelve a modo de ravioli con panceta ibérica ahumada, después se cubre con un pimiento de Tormantos y se acaba impregnada en harina de torrezno tintada en negro.

Los dos pinchos de Mónica Loro y Ana Rosa Lasheras competirán contra los de los otros 44 cocineros finalistas de la decimoséptima edición del Concurso. Los aspirantes al título nacional proceden de todas las comunidades autónomas españolas. Al cocinero que le sonría la suerte (y el gusto del jurado) y sea el autor de la tapa ganadora obtendrá un premio en metálico de 10.000 euros, además del título de Campeón de España de pinchos y tapas 2021. El segundo y tercero conseguirán premios de 5.000 y 2.500 euros respectivamente.

Desde hoy, y hasta el próximo fin de semana, los pinchos candidatos se pueden degustar en diferentes establecimientos de la capital castellana porque al ser designado finalista, a cada pincho se le asigna un bar, que elaborará el pincho durante toda la semana para que pueda degustarse por el público.