Un jurado de categoría para un premio muy consolidado

El jurado. Foto de familia de los 'catadores' de las tortillas /Sonia Tercero
El jurado. Foto de familia de los 'catadores' de las tortillas / Sonia Tercero

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

Los cocineros tienen un sexto sentido para reconocer los aromas, para rastrear en un componente determinado, para averiguar en el pliegue de la piel de una tortilla el tiempo de fritura, el aroma de la patata, el huevo, el punto de sal. Ayer, el jurado estaba formado por maestros de la gastronomía como Gabi Perez (Flor y Nata), Carolina Sánchez (Íkaro), Pedro Cárcamo (Tastavín), Juan Carlos Ferrando, (Restaurante Juan Carlos Ferrando), Juan Carlos Zapatero (Moderna Tradición) y María Jesús Hervías (La Travesía), ésta ultima autora desde hace años de una de las mejores tortillas de la ciudad. Había miembros de la Academia Riojana de Gastronomia, periodistas, profesionales, pero no es lo mismo que los cocineros para discernir los sabores y los aromas.

Gabi Pérez, por ejemplo, descubría en cada tortilla un matiz: «Unas nos gustarán más y otras menos, pero la verdad es que la gente trabaja, apuesta por hacer un producto de cada vez más calidad y eso se nota el nivel medio que aflora en los concursos».

Carolina Sánchez, todo amabilidad, compartió sus primeras pesquisas con Manolo González: «Es muy hermoso cómo la gente se esfuerza en conseguir cada año tortillas más ricas. Ha habido varias que me han encantado, pero el jurado ha votado y creo que la ha ganado sobresalía por su calidad».

Pedro Cárcamo, del Tastavín, también reconoció el nivel de las tortillas: «Ha habido de todo, pero nos hemos encontrado con algunas que estaban realmente buenas. La gente cree que es fácil, pero una buena tortilla tiene sus secretos».