SER FELIZ

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

Ferran Adrià sostiene en el primer punto de la síntesis de la gastronomía de 'El Bulli' que la cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, felicidad, belleza, poesía, magia, humor, provocación y cultura. Cuando le invitaron a Adrià a participar en la exposición de arte 'Documenta' se generó una polémica brutal en España por llevar a un «simple cocinero». Roger M. Bruegel, director de la exposición, llegó a decir para justificar su invitación a este prestigioso evento artístico que «hoy no hay nadie en España, de su generación, que se pueda comparar con su nivel de inteligencia formal». Tembló el misterio. Y en ese nadie, Roger M. Bruegel incluía toda suerte de artistas plásticos, a los que no gustó mucho que un «simple cocinero» fuera invitado como la máxima atracción española.

De hecho, en un artículo publicado en la revista 'Lapiz' se podían leer cosas como ésta: «En España se ha mostrado desde el principio una tibia reacción a un oprobio de los más crispantes que pueda haber urdido la cabeza de un memo: la selección de un cocinero como si fuera lo mejor que ofrece el medio artístico español». Fue en 2007 y recuerdo lo que escribió la jefa de redacción de aquella revista 'Lápiz', Vivianne Loría: «En lo que refiere a Adrià, es evidente que lo mucho que sabe de cocina lo ignora sobre el arte, y seguramente sobre la alta cultura en general. De lo contrario, habría desconfiado de la necia propuesta de Bruegel». «Una buena sardina es mejor que una mala langosta», era una de las máximas de un Adrià que sostiene que la información que da al comensal se disfruta a través de los sentidos; pero que también se disfruta y se racionaliza a través de la reflexión.

La respuesta de Adrià no se hizo esperar y su forma de contextualizar la cocina de vanguardia en el mundo del arte consistió en que el restaurante 'El Bulli' de cala Montjoi, se convirtiera en un pabellón de la muestra. ¿Arte?, ¿cocina?, ¿emociones? Hervé This, creador de la cocina científica, escribió que «llegar a través de la metodología científica a un público diverso, con un tema tan importante como es la alimentación, supone un paso extraordinario a nivel social de la gastronomía». Ferran lo resumió todo en unas palabras que me dijo la primera vez que lo entrevisté: «Trato de tener una vida lo más emocionante y busco la diversión porque creo que lo más insuperable es levantarse por las mañanas y ser feliz».