Las estrellas de La Rioja son las que más brillan

Guía Michelin. La distinción a Nublo reafirma a La Rioja como la comunidad autónoma con más entorchados por habitante de todo el país

César Álvarez
CÉSAR ÁLVAREZ

No es nada nuevo afirmar que en La Rioja la gastronomía y el vino locales ofrecen un maridaje cuasi perfecto. Lo dicen los riojanos, los paladares más exquisitos y, desde hace algún tiempo, lo certifican también los inspectores de la Guía Michelin.

Hace ya varios años que La Rioja, pese a ser una de las comunidades autónomas más pequeñas del país, ocupa un lugar de privilegio en la Guía Roja que anualmente edita la marca de neumáticos más importante del mundo.

  • Estrellas

  • no hay ningún restaurante riojano.

  • El Portal del Echaurren (Ezcaray).

  • Venta Moncalvillo (Daroca de Rioja), Kiro Sushi (Logroño), Íkaro (Logroño) y Nublo (Haro).

  • Otras distinciones

  • ningún restaurante riojano ha obtenido nunca este reconocimiento.

  • Txebiko Cachetero (Logroño), La Cocina de Ramón (Logroño), Casa Toni (San Vicente) y Morro Tango (Alfaro).

Lorenzo Cañas y Marisa Sánchez (la madre de Francis Paniego) son los grandes referentes del cambio que inició la cocina riojana hace más de medio siglo y que la ha llevado, hoy en día, a su buena situación general.

Cañas y Sánchez comenzaron una modernización culinaria que les llevó a marcar el camino de la evolución que siguieron las siguientes generaciones. A partir de una cocina de producto –La Rioja, antes y ahora, siempre ha gozado de una excelente materia prima– iniciaron un proceso por el que fue perdiendo parte de su 'grasa' y también parte del picante que escondían muchos de sus sabores. Ellos, sin perder de vista la tradición de las viejas guisanderas, modernizaron los recetarios y los ejecutaron en restaurantes como Echaurren, en el caso de la gran dama de la cocina riojana, o La Merced –en cualquiera de sus dos ubicaciones de la calle Mayor– en el caso de Lorenzo Cañas. Ninguno de los dos obtuvo el reconocimiento en forma de estrella, pero sí el de los clientes que comenzaron a tomarlos como emblemas de la pujante cocina riojana.

La primera estrella conseguida por El Portal del Echaurren en 2004 supuso no solo el reconocimiento para Francis Paniego, sino también para Marisa Sánchez y Lorenzo Cañas (porque, en el fondo, ellos estaban detrás de ese proceso que el chef de Ezcaray supo interpretar), así como el despertar de la alta cocina riojana.

Después llegó la segunda estrella para El Portal (2014) y las primeras de Venta Moncalvillo (2011), Kiro Sushi (2018), Íkaro (2019) y ahora la de Nublo, que se une a las riojanas de Marqués de Riscal (2011) e Ibaia (2020).

Todas ellas llevan a la gastronomía riojana a los más alto del ranking de estrellas por habitante. Con una población de 319.914 habitantes según el último censo poblacional, la comunidad autónoma puede presumir de 6 estrellas Michelin, lo que representa una media de una estrella por cada 53.319 habitantes. Ninguna otra región puede presumir de una cifra así, pese a que a La Rioja aún le falta un restaurante 'tres estrellas' y una estrella verde como a la que 'opositan' los hermanos Echapresto.