Diseño, arte y gastronomía

Juan García Calvo, Fernando Sáenz, Gracia de Padro y Susana Baldor, ante la colección de helados expuestos en la sala Amós Salvador. :/Justo Rodriguez
Juan García Calvo, Fernando Sáenz, Gracia de Padro y Susana Baldor, ante la colección de helados expuestos en la sala Amós Salvador. : / Justo Rodriguez

Los helados de Fernando Sáenz, en una exposición en la Sala Amós Salvador

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

Hace unos años se generó una polémica extraordinaria cuando la muestra 'Documenta' invitó a Ferran Adrià. Un gran certamen internacional de arte contemporáneo en el que un cocinero se llevó los honores de participar como un artista más y a la vez creó cierta incomodidad en los sectores tradicionales del arte, como la directora de la revista de arte española 'Contexto',Alicia Murría, que declaró que Ferran «ha tenido mucha publicidad mediática, pero creo que a la imagen del arte español no le ha venido muy bien. Ha eclipsado, por ejemplo, el trabajo de Ibon Aranberri».

Salvando las distancias entre la sala Amós Salvador y 'Documenta', la cocina regresa a una sala de arte contemporáneo con una serie de helados de Fernando Sáenz Duarte, en la exposición, '(Súper)vivencias. El arte de diseñar lo cotidiano', en la que se dan la mano el arte y el diseño. Susana Baldor, comisaria de la exposición, explica que al haber en la muestra una serie de «objetos cotidianos que nos son imprescindibles para vivir, era inobjetable llegar al mundo de la cocina y de la gastronomía. Uno de los primeros objetos que creó el hombre es aquella vasija primordial para dejar de beber con las manos. Y de ahí hasta el ininito. Es un hecho de diseño clarísimo cocinar una carne de animal y darle la forma para poder alimentarse».

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Así que siendo coherente con dicha idea, Susana Baldor pensó que era necesario traer a la muestra un exponente del diseño de comida en La Rioja: «Y no sólo en La Rioja puesto que Fernando se ha convertido en un referente total y que además tienen ese punto de creatividad y abstracción que realiza con su trabajo. Puedes comprender sus helados sin probarlos, porque va más allá de las obviedades y de lo evidente. Trabaja con una idea y la desarrolla, como los helados que sueñan el queso o la sombra de higuera».

Jesús García Calvo, director de la Sala Amós Salvador, explica que «esta discusión entre en arte y el diseño lleva en boga más de noventa años y con esta exposición lo que pretendemos es que siga vigente en nuestra ciudad. Qué espacio comparten ambas disciplinas y dónde se encuentran los límites entre ellas».

Y es que el arte y el diseño reportan una vivencia -una (súper)vivencia- que nos reconfigura sensorialmente y nos procura placer. Y como señala Baldur, los proyectos, objetos e imágenes atesoran cualidades de ambas disciplinas y son, sin duda, algunos de sus más originales, sensibles y sobresalientes exponentes. Disfrútenlos porque, como queda probado en esta exposición, diseñar lo cotidiano es un arte.