El Diccionario de la RAE añade más léxico gastronómico en su última actualización digital

Tinto de verano, cachopo, paparajote o sanjacobo son algunas de las nuevas voces que se han incorporado

M.L. LOGROÑO.

La última revisión del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española ha dado lugar a una nueva edición digital (23.5) del referente más importante de nuestra lengua introduciendo casi 4.000 novedades.

Todos los campos y ámbitos han prestado sus palabras a nuestra lengua que el Diccionario va recogiendo en función de su grado de aceptación, su encaje en el castellano y el criterio de los académicos, que juegan un papel importante en la llegada de nuevas palabras de uso común al escalafón de oficialidad que les otorga su presencia en el universal volumen.

En esa última actualización desde el mundo de la gastronomía se añaden voces como sanjacobo, el familiar librillo de carne rebozada relleno de jamón y queso, o el cachopo, hasta ahora el tronco seco y hueco de un árbol reconocido ya como el típico filete empanado de la gastronomía asturiana.

Santiago Muñoz Machado

También el vocablo paparajote ha sido incorporado para hacer referencia al dulce murciano a base de la hoja de limonero, o el muy popular rebujito, mezcla de vino manzanilla con un refresco gaseoso.

Además –y eso toca muy de cerca a los riojanos– se ha incorporado enoturismo (visita a viñedos y bodegas), y también a la voz tinto (ya recogida) se añade ahora 'de verano' para describir la bebida típica en toda España.

También hallan acomodo en el diccionario las voces quinoa, de origen quechua, o crudité, referido a la manera francesa de presentar legumbres sin cocinar.