Sabor y temple canario

Sabor y temple canario
Pablo García Mancha

Casa África y Casa Mon, dos restaurantes con alma en Tenerife

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

Una de las emociones más gratificantes de la gastronomía pasa por compartir los descubrimientos, los lugares inesperados en los que la cocina rivaliza con la felicidad y la aumenta, sitios que quizás no aparezcan en las guías o en las principales listas de recomendaciones pero que asombran por su encanto, por su trato, personalidad y, como es natural, por lo bien que se come. Últimamente he tenido la oportunidad de descubrir dos de ellos. Ambos en Tenerife y en dos puntos opuestos de una isla que es asombrosa por su belleza y diversidad.

El primero se llama Casa África-Bar Playa y está en un paraíso absoluto. En el Roque de las Bodegas, un espacio alucinante de la península de Anaga que con su arena negra se abre al océano Atlántico. Se trata de uno de los caseríos costeros de Taganana. Se denomina así porque existen numerosas bodegas para la conservación del vino, lo que facilitaba el posterior comercio de este producto con Europa y América. Los barcos fondeaban cerca y enviaban botes para comprar vino. En los años setenta se abrió el primer bar, aunque desde principios del siglo XX se tiene constancia de que algunas familias se asentaron en los lindes de la playa.

GUÍA

Dos restaurantes de Tenerife
Casa África - Bar Playa
Caserío Roque de las Bodegas 3, Taganana.
Teléfono
922 59 01 00
Restaurante Casa Mon
La Plaza del Llano, 38. 38686 Guía de Isora
Teléfono
922 86 54 43

Pues bien, Casa África se abre con sus ventanales a la playa de arena fina y negra con un horizonte de riscos y roques, y doña África recibe a los comensales con una sonrisa siempre. La comida es increíble. El pulpo frito-guisado con pimientos rojos es su especialidad, pero los mojos rojos y verdes, caseros, son memorables y sabrosísimos. Y claro, el pescado fresco. Nosotros tomamos un abadejo, sencillamente espectacular. También las ensaladas, muy bien elaboradas y variadas con diferentes frutas. El postre recomendable es el flan casero, muy rico.

Pablo García Mancha

Y todo ello, aderezado con los vinos blancos del país. Probamos uno de la propia zona, muy salino y muy atlántico. Una verdadera maravilla de un lugar que merece la pena conocer.

El otro lugar que tuve la fortuna de descubrir fue merced a una recomendación de una amiga riojana. Vio en las redes que andaba por allí y me dijo que no me perdiera Casa Mon, en una pedanía llamada Alcalá en Guía de Isora.

Está en un barrio muy sencillo y si nadie te avisa de que esconde una maravilla, es prácticamente imposible conocerlo porque está muy alejado de las rutas de los turistas. Como es pequeño, conviene llamar para reservar. Es sencillo y cuando llegas tú mismo eliges el pescado y el marisco. Cherne, vieja, abadejo, bocinegro..., lo mejor es seguir los consejos del dueño, un enamorado de la pesca. Tomamos un bocinegro cocinado a la espalda, a la plancha, con algunos ajos. Maravilloso. También pata de pulpo a la plancha y unas navajas. Y no faltaron las papas arrugadas, mojo verde y mojo rojo, tan esenciales en la sabrosa y desconocida cocina de Canarias.