Olga y C arlos, propietarios de Enascuas. / F.D

Enascuas sale a la terraza

El restaurante logroñés 'Enascuas' adapta parte de su propuesta gastronómica a su terraza de Hermanos Moroy

César Álvarez
CÉSAR ÁLVAREZ

Las terrazas –como las bicicletas– son para el verano, y más cuando se atraviesa una situación de pandemia y los espacios al aire libre son los más recomendados por los expertos. Pensando en ello Carlos y Olga, los propietarios del restaurante logroñés Enascuas, han apostado por su terraza, la han dotado de mesas altas –más apropiadas para compartir una ración o media razón y regarla con buen vino– y han adaptado la oferta gastronómica con alguna de las elaboraciones más características de las que se sirven en el interior del local, aunque también pueden ser utilizadas –como explica Carlos– para que los que acaban la ronda en la calle Laurel «tengan aquí la posibilidad de comerse un postre y tomar un café».

Los que se decidan por seguir haciendo uso del interior del local lo podrán hacer con todas las garantías. Se ha restringido el aforo a la mitad (35 comensales), y existen medidores de CO2 para controlar y poder garantizar la salubridad del aire; pero ahora en el verano, la novedad la constituye la terraza, donde las mesas altas cohabitarán con las bajas, en las que se sirve la carta normal, pero que mantienen la filosofía más tradicional, la misma que se sigue en el interior del restaurante (que hoy cumple 24 años).

El restaurante basa su oferta, tanto interior como exterior, en un producto de calidad y de proximidad

Enascuas cumple 24 años con una cocina que, a menudo, pasa por las brasas de cepas viejas

«En las mesas altas hay más rotación. Únicamente caben 16 personas y estos primeros días han funcionado muy bien», señala Carlos, «en principio, no están pensadas para que la gente cene ahí, es más para compartir un vinito comiendo algo». La oferta gastronómica específica de esas nuevas mesas de la terraza está constituida por algunos de los platos que a lo largo de casi un cuarto de siglo han labrado la reputada trayectoria de 'Enascuas'. Quienes se acomoden en torno a una de esas mesas de la calle Hermanos Moroy podrán degustar principalmente elaboraciones a la brasa como las chuletillas o careta, pero también choricillo y salchichón asado, embuchado, lecherillas... Si la preferencia es el pescado: bacalao en tempura, anchoas, sepia o pulpo –entre otros– constituyen la opciones para disfrutar al aire libre en versiones de ración o medias raciones.

Terraza de Enascuas / F.D.

La gastronomía de Enascuas no admite engaños. Es todo sinceridad. El producto se manipula lo menos posible para poder servirse –en el interior del local o en la terraza– casi desnudo, sin mucho aditamento ni elementos superfluos. El buen producto no necesita de complejos acompañamientos. Por ello, la calidad cobra una mayor relevancia. Carlos y Olga optan por lo mejor que puede ofrecerles el Mercado de San Blas, donde cada día llega producto fresco que ellos reclaman para su restaurante «intentando que sean productos de la zona. Alguno nos los proporcionan los mismos proveedores desde que abrimos, hace ahora 24 años», afirman con orgullo.

EnAscuas

  • Dirección Hermanos Moroy, 22. Logroño.

  • Teléfono 941 24 68 67.

  • Especialidad Comida casera que respeta al máximo el producto. Como asador que es, elabora sus carnes a la brasa sobre el fuego que dan las cepas viejas de las viñas riojanas.

Con ello elaboran platos que han figurado toda la vida en el recetario doméstico riojano, el que tradicionalmente cada madre ha venido trabajando en sus fogones para su familia, «obviamente algunos son platos de temporada, por eso ahora ya hemos tenido que dejar de ofrecer alcachofas o espárragos, porque ya no están buenos», admiten.

Una buena parte de las propuestas de Enascuas –un restaurante que acompaña su nombre con el de 'Asador'– pasan por las brasas de las cepas viejas de viñas riojanas que Carlos se encarga de buscar por toda la región para alimentar su chimenea: «Trabajar con los sarmientos es mucho más complicado, dan mucha más llama», explica, «y me gusta más la brasa de las cepas, más gordas».

Para acompañar las viandas, la propuesta vinícola de Enascuas es más que amplia. El restaurante asador cuenta con 290 referencias de vinos, de las cuales 250 llevan una contraetiqueta del Consejo Regulador de la Denominación Calificada.