La familia al completo junto al restaurante. / Justo Rodriguez

Cocinando el norte con la familia Río

Saga. El padre comenzó a escribir un relato que se nutre de la herencia y la pasión, y en el que los hijos ya ganan protagonismo

REDACCIÓN

La familia inspira el negocio desde el propio nombre. No es accidental. En honor a las raíces, endurecidas dentro, y las herencias que vendrán. Carlos Río inició en San Agustín una historia que venía de antes. Comenzó a vivirla siendo un chaval que ayudaba y aprendía junto a su madre entre fogones. Allí se forjó un vínculo, se encendió la llama, surgió un chef pasional que pone firma a uno de los restaurantes más apreciados de Logroño. Sus hijos, Diego y Carlos (hijo), ya están ganando protagonismo, retroalimentando el relato.

«Diego ha heredado esa ilusión. Tiene 20 años y se quiere formar con un Grado Superior de Enología y otro de Cocina. Es nuestro responsable, la continuidad en el restaurante. Está muy interesado en la hostelería de calidad. Carlos (hijo), por su parte, está más especializado en el mundo de la enología», define Mónica San Martín, la madre de ambos, ayuda inestimable para todos y portavoz autorizada.

Casa Ríos aúna tradición gastronómica, vocación familiar y una innegociable calidad del producto. La carta en esta casa de comidas situada en el centro de la capital riojana atestigua la historia de la cocina de toda la vida en el norte de España. La sabiduría de la madre fue transmitida al hijo, que ahora es chef y espíritu de este proyecto, en la propia cuna. Un día a día, unos recuerdos que hoy conservan toda su intensidad.

No ha sido este último un año de grato recuerdo para nadie. La hostelería ha afrontado cierres y restricciones; también una gran incertidumbre sobre la respuesta de los propios comensales. «Nosotros estamos muy satisfechos porque el restaurante ha tenido una gran aceptación después del confinamiento», agradece. San Martín destaca que llenan mesas todos los sábados y domingos.

El producto es de primera, las recetas son saludables y los precios, muy razonables

El huerto ecológico de Lardero es la relación directa entre la tierra y la mesa, el respeto a la procedencia

La calidad en la carta está garantizada por un producto, ya sean verduras, carnes o pescados, «de primera categoría». «En esto sí que no hay duda», hace hincapié.

Casa Ríos ofrece a sus invitados comida saludable y de calidad a precios muy competitivos en la zona, «sobre todo si los comparamos con otros establecimientos del mismo nivel; diría que es un precio muy bueno».

El servicio es un valor añadido en cada visita. «Junto a nuestros hijos, hemos querido y podido transmitir la importancia de la educación y el respeto», refrenda San Martín.

CASA RÍOS

  • Dirección calle San Agustín 5, Logroño.

  • Teléfono 941 50 20 86.

  • Especialidad su carta es un reflejo de la cocina tradicional del norte de España; ilustrada con productos de primera calidad procedentes del mar, la tierra y las granjas. La comida que prepara Carlos Río es el legado gastronómico de una madre a un hijo.

La vinoteca nació en el confinamiento. Carlos (hijo) y Diego aprovecharon las semanas de parón generalizado para formarse en vino, un mundo que les apasiona a ambos, mientras el espacio cobraba vida en el restaurante. «Tenemos muchos vinos, bien cuidados y bien servidos», destaca San Martín sobre un aspecto ahora mucho mejor atendido.

Terraza y balcones

Los dos comedores, cuyos aforos fueron restringidos por ley, como sucedió en el resto de locales hosteleros, permanecen con esa nueva disposición. «Se trabaja mejor», aseguran. Ambas salas disponen de balcones que aseguran la ventilación natural, un lujo siempre, pero todavía más en las actuales circunstancias.

El gran reclamo del restaurante es una terraza interior –cubierta con un toldo– en pleno centro histórico de Logroño. Se llena rápido, pues es espacio popular, que gusta a todo el mundo, aunque en los comedores interiores también corre el aire.

La familia Río dispone de un huerto ecológico en Lardero con presencia creciente en la carta. De la tierra a la mesa. Respeto al origen y al producto fresco de temporada. «Ahora mismo, estamos probando y usando. Creemos que, como en la vida, el que siembra y se esfuerza, y hace bien las cosas, recoge», recurre San Martín al refranero.