Arriba, las tres referencias de 'Baile de Brindis'; debajo, Gonzalo Pérez observa la evolución de su cava. / F. DÍAZ

Crece la gama de Baile de Brindis

El joven proyecto de Grávalos añade el nuevo Reserva 2016 y el Rosado de garnacha a su ya existente Brut Nature

César Álvarez
CÉSAR ÁLVAREZ

La Rioja es tierra de vinos, pero no solo de tintos, aunque sean éstos los que más conocidos son al otro lado de los límites de la región. Desde hace algunos años, la Denominación de Origen Cava también encuentra algunas referencias en la comunidad autónoma y una de las últimas está en Grávalos, convertido en uno de los epicentros del cava riojano.

Con paso firme, va creciendo el proyecto iniciado en 2014 por Gonzalo Pérez (con el asesoramiento de su padre, Federico, enólogo de formación, aunque ahora ya jubilado). El joven treintañero decidió volver la vista a la localidad de su familia e iniciar allí un proyecto ilusionante, pero no exento de riesgo y necesitado de mucho trabajo. De forma modesta decidió que sus tres iniciales hectáreas de viñedo (después las ha complementado con otras tres) y sus dos depósitos los iba a dedicar a la elaboración de un cava riojano, pero amparado por la Denominación de Origen, con sede en Cataluña.

Creó una pequeña bodega en un edificio realizado con materiales tradicionales de la zona (piedra y madera) pero con las instalaciones técnicas adaptadas a la tecnología actual: depósitos de acero inoxidable y fermentación controlada por frío, para la primera fermentación del mosto (la segunda, en el caso del cava, se hace en la propia botella).

El proyecto artesanal de Gonzálo Pérez produce solo 5.000 botellas que vende casi en su totalidad

Ahora, con mucho esfuerzo y sacrificio realizado, con 60.000 kilos de uva recogidos y 5.000 botellas elaboradas, este logroñés de orígenes riojabajeños ve como su proyecto va cogiendo forma –sin perder en ningún momento su carácter artesanal– y a su Brut Nature fresco y delicado, se unen ahora tanto el Rosado como un Reserva que van dando forma a la gama de un cava que prácticamente vende cada año toda su reducida producción, pese a que todavía no tiene cabida en los grandes circuitos comerciales (e incluso es aún reciente el inicio de la venta a través de la web de la bodega bailedebrindis.com).

Tres referencias

El Brut Nature –el que inauguró la producción de la bodega– está elaborado con un 75% de viura y un 25% de chardonnay de la cosecha de 2019 cuyo tiraje se hizo un año después. Esas mismas son las fechas de referencia del Rosado, elaborado con uva garnacha joven, a la que no se deja fermentar, sino que es el mosto únicamente el que fermenta.

El Reserva, la gran joya de la producción y donde Gonzalo deposita grandes expectativas, se elabora con un 75% de chardonnay y un 25% de uva viura. Se trata de un reserva de 2016, cuyo tiraje se realizó en 2017 y que ahora sale al mercado, por primera vez.

Tanto la viura como la garnacha o el chardonnay que alumbran las tres referencias de la gama de Baile de Brindis –esa es la marca bajo la que se etiquetan– se producen en el entorno de Grávalos, una localidad que se encuentra a 700 metros de altitud y que cuenta con un suelo arcilloso calcáreo propicio para estos viñedos. Su menor exposición al sol (hay menos días de sol que en otros puntos de la zona) hacen que la uva blanca no coja tanto grado y ofrezca un producto mucho más sutil.

Gonzalo y su familia, indispensable en estos primeros años de vida del proyecto, rebosan ilusión. La pequeña criatura alumbrada con mucho esfuerzo (y la ayuda del Gobierno de La Rioja) va haciéndose mayor.

El nombre de una marca íntimamente ligada a Grávalos

El consumo de cava está íntimamente ligado a las celebraciones, y una de las más tradicionales en Grávalos tiene lugar cada primer día de año. Es entonces el momento de que –como ocurre desde 1630– el mayordomo de la Cofradía de los Hermanos del Niño danza en la plaza del pueblo, al son de una música navideña. Se trata de un baile de un único hombre que danza acompañado por gaita y tamboril, mientras felicita la entrada del año a cada cofrade y vecino de Grávalos a la vez que ofrece la colaboración de la cofradía en aquello que se pueda necesitar.

Esta singular celebración, denominada 'Baile de brindis» es la que da nombre a la marca de este cava elaborado en Grávalos con uvas recogidas en el mismo término municipal y que, a su vez, es el lugar de origen tanto de Gonzalo Pérez (aunque él es nacido en Logroño) como de su familia.

El tradicional baile riojabajeño queda igualmente reflejado en unas etiquetas modernas y que rompen con el clasicismo habitual, manifestando que el proyecto de 'Baile de brindis' es joven y moderno.