Comer para combatir el frío

Las legumbres son parte fundamental de la alimentación y han de consumirse durante todo el año. /L.R.
Las legumbres son parte fundamental de la alimentación y han de consumirse durante todo el año. / L.R.

Los nutricionistas aseguran que no hay que cambiar la alimentación en invierno, pero sí se puede adaptar para pelear con las bajas temperaturas

Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

El invierno está aquí y hay que adaptarse a él. Nos ponemos más ropa e incluso en muchas ocasiones cambiamos nuestra rutina para combatir las bajas temperaturas, pero ¿debemos igualmente modificar nuestros hábitos alimenticios? Los nutricionistas dan una respuesta negativa a esa pregunta. Aseguran que no hay que cambiar la alimentación, pero añaden que sí se puede adaptar para luchar contra esa, a veces insoportable, sensación de frío.

«En invierno apetecen mucho más los platos calientes porque hace frío, pero no han de cambiar los hábitos nutricionales de una temporada a otra», expone Paula Fernández, de Nutrium. «Si en verano te comes un gazpacho, ahora puedes apostar por un puré de calabacín, por ejemplo», apostilla la nutricionista, quien desmiente la creencia popular que dice que en esta parte del año el cuerpo necesita un mayor aporte de calorías. «Podríamos tener una mínima diferencia de gasto energético, pero es inapreciable», apunta.

En invierno, apetecen más los platos calientes.
En invierno, apetecen más los platos calientes. / L.R.

Silvia García-Escudero, por su parte, admite que en invierno puede aumentar la sensación de hambre, pero hace hincapié en que eso no debe servir como excusa para llevar a cabo una alimentación menos saludable. «No hay que introducir más grasas en las comidas porque eso puede generar un aumento de peso», explica. «Está muy bien que se consuman legumbres, porque debe hacerse todo el año, pero no hay que aprovechar esa circunstancia para hacer un plato de cocido con chorizo, morcilla y otros muchos alimentos grasos», añade. «Sí podemos, por el contrario, mezclar esas legumbres, o incluso la pasta o el arroz, con hortalizas o verduras», finaliza su reflexión.

Al igual que en el resto del año es importante consumir productos de temporada

No hay que descuidar la hidratación, aunque la sensación de sed sea menor

García-Escudero recalca igualmente la importancia de consumir productos de temporada. «Es lo ideal», sentencia. Una opinión que comparte con Paula Fernández, quien para estas fechas recomienda comer verduras cocinadas y platos calientes, en general. «Pero no porque tengan mejores propiedades que en verano, cuando comemos esos mismos productos pero cocinados de otra manera diferente», señala.

No olvidarse de beber

La hidratación es otro de los aspectos que no hay que descuidar durante el invierno. «Al hacer más frío, no tienes tanta sensación de sed y, en ocasiones, se tiende a beber menos agua», expone Fernández. «Es algo negativo, porque en esta época del año estamos expuestos a calefacciones altísimas y debemos seguir hidratándonos, aunque no nos apetezca», continúa. «Podemos hacer igual que con las comidas, es decir, adaptarnos e ingerir esos líquidos que necesitamos a través de sopas, caldos o infusiones en vez de con un trago de agua fresca», remata.

Del mismo modo, pautas alimenticias como la de no comer a deshoras o la de llevar una vida saludable siguen siendo igual de indispensables que en cualquier otra época del año. «Las pautas saludables son necesarias siempre», incide Silvia García-Escudero. «De hecho, el ejercicio físico nos ayuda a regular nuestra temperatura corporal y ahora hace que tengamos menos sensación de frío», añade Paula Fernández. Todo ayuda a luchar contra las inclemencias del tiempo.