La cocina es parte del patrimonio y eje de la atracción del turismo

Iñaki Gastelumendi, autor de la guía del turismo gastronómico. /:: Gorka Estrada / Efe
Iñaki Gastelumendi, autor de la guía del turismo gastronómico. / :: Gorka Estrada / Efe

Los datos señalan que un viajero en España gasta de media en comer en torno al 30 % de su presupuesto

REDACCIÓN

Hace diez años nadie sabía nada de la gastronomía de Noruega, Dinamarca o Suecia, salvo que eran productores de salmón, pero decidieron que la comida podía jugar un papel importante como elemento de atracción y crearon el concepto de 'cocina nórdica' que ahora es una de las más influyentes mundo. Así explica el valor de la gastronomía como eje del turismo el profesor de el Basque Culinary Center (BCC) Iñaki Gastelumendi, autor de la 'Guía para el desarrollo de turismo gastronómico'.

En la obra se subraya que «la cocina forma parte del patrimonio cultural de un lugar y como tal debe ser protegida y cuidada a la hora de promocionar un destino turístico porque, de lo contrario, puede sucumbir a la banalización que homogeneiza la oferta gastronómica hasta el punto de no distinguir una ciudad de otra». Ésta es una de las recomendaciones incluidas una obra que constituye una 'hoja de ruta' para ayudar a los países o regiones que quieren impulsarse como destino gastronómico y aporta una serie de consejos para mejorar la gestión en ese ámbito y que ha elaborado junto a la también profesora Amaia López de Heredia.

«Es el resultado de un proceso de cuatro foros mundiales de Turismo Gastronómico» además del conocimiento acumulado en el máster dedicado a esta materia que se imparte en el BCC, afirma Gaztelumendi.

Informar es clave

Una de las primeras cuestiones que plantea es la necesidad de ampliar la información ya que existen pocas estadísticas que precisan el impacto de la gastronomía a la hora de elegir un destino turístico. «Se sabe que un viajero gasta de media en comida en torno al 30 % de su presupuesto y que para el 12 % de quienes optan por España la motivación principal es degustar los platos y vinos autóctonos», asegura.

Cadenas de valor

En América Latina Ecuador, Uruguay o Chile han iniciado su despunte para sumarse a los reyes de la cocina del continente: Perú, que ha hecho de su comida una seña de identidad, y México, cuya cocina fue la primera en el mundo en ser declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2010. El sudeste asiático se perfila como otro de los focos en los que pondrán su mirada los viajeros de todo el mundo que se decantarán no solo por China y Japón sino por países como Tailandia o Camboya. Los responsables de la guía han recibido también una petición desde Murcia, una región con una gastronomía «extraordinaria» y unos «vinos maravillosos», pero que no ha jugado un papel en la oferta turística que se ha centrado en el «sol y playa». La cocina es un elemento esencial para la atracción del turismo porque el viajero busca autenticidad y conocer el origen de cada producto.

El turista cultural

También es una «evidencia» que el turista cultural conoce «muy bien lo que quiere» y quiere «saborear lo auténtico» de un país, al que acude con cada vez más información en un mundo «hiperconectado». Y va más allá, puesto que «no se trata solo de sentarse en restaurantes con estrellas Michelin ya que ese tipo de turista busca conocer toda la cadena de valor de la gastronomía», que incluye, por ejemplo, ir a un pueblo a conocer el proceso de elaboración de un queso de Idiazabal o conocer un mercado de abastos».