A ciegas con Andrés Pascual

El escritor Andrés Pascual, ante la ermita de Santa María de la Piscina. /Justo Rodriguez
El escritor Andrés Pascual, ante la ermita de Santa María de la Piscina. / Justo Rodriguez

'A merced de un dios salvaje'. El grupo 'Cocinar a ciegas' organiza una jornada de lectura, cocina y cena benéfica con el escritor riojano

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

El grupo 'Cocinar a ciegas' retomará la actividad tras el parón veraniego el próximo nueve de septiembre con una nueva fusión entre la gastronomía y la literatura, ésta vez de la mano de Andrés Pascual y su última novela 'A merced de un dios salvaje'. Al igual que sucedió con el cocinero-escritor Xabier Gutiérrez, los componentes del este grupo de la ONCE están realizando durante varias jornadas una lectura a fondo de la obra del autor logroñés y la preparación de toda la actividad. Cocinar a Ciegas está liderado por Ángel Palacios, un cocinero que ha logrado que este grupo se esté dando a conocer en toda España porque está rompiendo con barreras que antes parecían infranqueables.

En la actividad se va realizar una visita a San Vicente de la Sonsierra, Santa María de la Piscina, la sala de sacacorchos del Museo Vivanco hasta llegar a la Vieja Bodega de Casalarreina, donde antes de una cena temática sobre la obra, realizarán una tertulia literaria con el autor. La cena se llamará 'La novela a bocados' y cuenta con este menú: Croquetas del primer encuentro con la 'marquesita'; Crema de calabacín con pisto de la tata Piedad (pero sin huevo que la llamada lo impidió), puré de calabacín, y merluza con la salsa mayonesa que solo Alfonso sabe servir; Revuelto de hongos (de una primera cena, o no); Menestra a lo Julio César; Sorbete de zurracapote de la batalla de Haro; Huevo (a 63 grados) con pimientos después de vendimiar; Fardelejos con crema de Mazapán y helado de sombra de higuera (con permiso del Marqués).

Explica Ángel Palacios que «Es posible que algún vecino se sorprenda viendo a un grupo de 'forasteros' que no ven, paseando por sus calles, pero más si los ven 'leyendo' o 'cocinando', pero seguro que no se estremecerán como lo hicieron al ver a un niño idéntico a otro que desapareció hace veinte años».

Y es que, como relatan desde 'Cocinar a ciegas', «vamos a surcar esa carretera entre viñedos peinados a raya que se suceden como las olas de un mar apacible. Vamos a escuchar el contoneo de las choperas junto al río; a visitar San Vicente con sus casas de piedra, su castillo y su templo de Santa María de la Piscina. Los sacacorchos nos esperan en El Museo Vivanco de la Cultura del vino en Briones. Y Todo ello después de haber saboreado el libro, unos en braille y otros en sonoro, pero todos habiendo 'visto', por ejemplo, a cientos de estorninos batiendo las alas dibujando figuras en el aire, aunque seamos personas con ceguera, porque al leer y cocinar, vemos, imaginamos y soñamos».

Todos los beneficios que se recauden con la cena benéfica se destinarán a la Fundación Española de Síndrome de Dravet. Se trata de un síndrome epiléptico refractario al tratamiento farmacológico en la mayoría de los casos. Se presenta en uno de entre 20.000 y 40.000 individuos en la población general.