25 chefs interpretan obras maestras de la pintura

25 chefs interpretan obras maestras de la pintura

El Museo Thyssen ha presentado un libro muy especial: un recetario maravilloso configurado por 25 platos ideados por otros 25 chefs españoles. Un recorrido por la colección permanente del museo desde las mejores cocinas

PABLO GARCÍA MANCHALogroño

El Museo Nacional Thyssen siempre ha mostrado un enorme interés por el mundo de la cocina. Desde hace tiempo al visitante un recorrido gastronómico a través de algunas obras de la colección permanente. A partir de ahí surgió la idea de realizar una publicación de carácter culinario; un extraordinario recetario configurado por 25 platos ideados por otros tantos chefs españoles de renombre; un diálogo entre arte y gastronomía; un viaje a través del gusto, entendido como sentido y como estética.

¿A qué saben los cuadros?

Los chefs que han participado en este libro no son de la escuela purista de Moulonguet y Darracq, explica Guillermo Solana, director artístico del museo. Por eso nos ofrecen un fantástico despliegue de la cocina como arte visual, a través de una asombrosa variedad de maneras de servir el Thyssen en la mesa. Algunos de ellos crean réplicas muy literales del cuadro en el plato; Carme Ruscalleda recomienda incluso un plato rectangular para recrear con más detalle un Moholy-Nagy. O Paco Torreblanca con su tarta kandinskiana. A veces la afinidad se concentra en una técnica, como el dripping pollockiano de Sacha Hormaechea. O en un detalle en trompe l'oeil, como la piel de tigre de un cuadro de Dalí simulada con tinta de calamar sobre láminas de boniato fritas por Roberto Martínez Foronda. A todo esto, hay casos de heterodoxia manifiesta, como el 'Mondrian' de ostras de Juan Mari y Elena y Arzak donde juega un gran papel el color verde, rigurosamente proscrito por Mondrian, qué escándalo. El reverso de la cocina como arte visual sería a la pintura como arte gastronómico. «¿A qué saben los cuadros?». Se pregunta...

Los chefs seleccionados han recorrido las salas del Thyssen buscado inspiración en una pintura del museo. De esta forma, cada uno de ellos ha elegido una obra y realizado una receta. En realidad no se ha buscado una traslación literal de la obra al plato, sino una inspiración que pudiera aparecer a través del tema de la obra elegida, la textura del material utilizado por el artista, los colores... En el libro cada cocinero explica por qué ha elegido esa obra y qué elementos del cuadro le han llevado a crear el plato. Quique Dacosta ha seleccionado el lienzo 'Flores raras' de Ms Beckann, una obra que fue ejecutada en dos fases: En una primera, la esposa y modelo del pintor aparecía con una sonrisa amplia y radiante. Sin embargo, dos años más tarde, en 1934, durante la estancia clandestina de la pareja en Berlín, Quappi aparece con una sonrisa mucho más tenue y dubitativa, fruto del estado anímico y emocional que vivía. Ante esta tesitura, Quique Dacosta ha creado «un plato de sabores untuosos, festivos, delicados y frágiles, donde los ácidos y amargos provenientes de las hojas contraponen inspiracionalmente la dulzura de la sonrisa frágil de Quappi. Bocados que evolucionan desde la savia dulce hasta la acidez del vinagre de mango y el amargo de los tallos». Martín Berasategui ha depositado su mirada en una obra de Jacob Philipp Hackert: «Al verla me sentí sumergido en los montes del País Vasco con las ovejas pastando, el sabor de nuestro cordero... De ahí la elección de este plato. Es un homenaje a estos montes, sus pastores y los sabores de antaño». El plato del chef de Lasarte es una chuleta de cordero de leche con suero de parmesano, buñuelo y trigueros.

Embutidos marinos

Ángel León, de Aponiente, recrea 'Omega 5 (Objetos de imitación)' de Paul Klee en sus butifarra de lisa, uno de los ejemplos de su línea de embutidos marinos, en los que emplea pescados de descarte. «El plato es un guiño a los objetos de imitación», apostilla el cocinero gaditano. En la portada, la creación de Roberto Martínez Foronda (Tripea, Madrid), basado en la obra de Dalí «Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar»: un ceviche de Gala con cabracho en el que utiliza boniato para reproducir la piel de los tigres que aparecen en la obra, miel de ajo negro y granada.