La terraza del Casa Ríos. / FERNANDO DÍAZ

Casa Ríos deja abierto su portal

Restaurante. El establecimiento de San Agustín habilita un nuevo espacio que une a sus comedores y la demandada terraza al aire libre

C. A. M.

Casa Ríos es uno de los clásicos de la hostelería logroñesa. Ubicado en la calle San Agustín –uno de los epicentros culinarios de Logroño– este restaurante ofrece esa cocina de sabores y texturas que solo se puede hacer a partir del buen producto, aderezado por la experiencia transmitida por las guisanderas de toda la vida y macerado en muchas horas de trabajo tras los fogones.

Ese es el origen y la filosofía de todo lo que Carlos y su familia ponen en la mesa de los comensales que visitan su restaurante y que, en estas fechas, quieren dejar atrás los últimos dos años 'pandémicos' y, mirando al futuro, gritar un fuerte 'Feliz Navidad'.

Ahora, en Casa Ríos incluso les dejan abierto el portal para que comiencen ahí su experiencia y si lo desean, se adentren en el resto de las estancias.

En el nuevo espacio habilitado a pie de calle, en esta 'casa' de comidas aparecen taburetes y mesas altas para una parada más informal. Un lugar de referencia para aquellos que serpentean por La Laurel pero no olvidan que en San Agustín, la propuesta gastronómica cobra igual o más fuerza, incluso, que en la popularísima arteria paralela.

En Casa Ríos desde la puerta se descubre el valor de sus elaboraciones. Ya en el portal es posible disfrutar de una copa de las muchas referencias de vino de las que el local dispone y acompañarla por cualquiera de las 'delicatessen' que salen de su cocina. Si el objetivo es más serio, habrá que acceder a las otras estancias de la casa de los Río para tomar asiento y sobre mesa y mantel dar buena cuenta de esa cocina sincera y transparente que, durante tantos años, Carlos vio hacer a su madre.

Para ello se podrá elegir entre la demandada terraza al aire libre (un privilegio que permite disfrutar de mesas a cielo abierto en el corazón del Casco Antiguo) o dos salones en el interior del edificio rematados con sendos balcones abiertos al corazón histórico logroñés que, en tiempos de COVID permiten una perfecta ventilación natural –algo de lo que no pueden presumir la mayoría de los locales de la zona.

La oferta gastronómica se mantiene fiel a la tradición y a la historia de la casa. Bautizados con los nombres de los ríos Najerilla, Iregua y Ebro, además del menú del día o el Experiencias, Casa Ríos hace unas propuestas como alternativa a la carta.

Tanto en los menús como en la carta tienen cabida algunos de los platos con los que Casa Ríos se ha dado a conocer no solo en Logroño sino también en el resto de la comunidad riojana y en las limítrofes. Son platos habituales en los más tradicionales fogones del norte de España. Carnes asadas, pescados al estilo Orio donde la calidad del producto es, en sí mismo, lo que le otorga su valor al plato que llega a la mesa con una mínima intervención para que la materia prima pueda ser disfrutada en todo su esplendor. Además se añaden referencias obligatorias como la pata de pulpo asada al horno, el revuelto de boletus, el carpaccio de vieiras, los pimientos rellenos de sepia y gambas... o esos postres caseros que ponen el broche a una buena comida o cena.