En busca de la memoria más íntima de la cocina

En busca de la memoria más íntima de la cocina
ARCHIVO DEL ECHAURREN

Las periodistas Ana Vega Pérez de Arlucea y Carmen Alcaraz del Blanco estarán en Ezcaray en el festival Mama los días 23 y 24 de agosto, recogiendo recetas tradicionales de los pueblos de La Rioja en la primera parada de su proyecto

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

La periodista e investigadora Ana Vega Pérez de Arlucea sostiene que no se le suele dar demasiada importancia a la cocina doméstica porque siempre «hablamos de la alta cocina, de la cocina profesional y de los recetarios de los grandes cocineros. Pero la realidad es que gran parte de lo que es importante para conocer las razones de por qué comemos como comemos y la evolución de nuestra gastronomía surge de las casas. Y a esos pequeños recetarios no se les suele dar ninguna importancia. Y ahí están, metidos en cajones o desperdigados en toda suerte de archivos. No se encuentran accesibles ni digitalizados».

Esta reflexión de partida fue lo que impulsó a Ana Vega a ponerse en contacto con Carmen Alcaraz del Blanco (escritora, periodista y gastrónoma) y urdir entre ambas el proyecto 'Los Recetarios'. «Yo soy muy dispersa y Carmen se remangó y se le ocurrió la idea de presentarnos en diferentes zonas y pedir a las gentes que nos traigan sus recetas familiares, lo que tienen en sus casas de sus padres o antepasados. Es como sumirnos en la memoria de la gastronomía más íntima».

Cuándo
El primer encuentro de Los Recetarios tendrá lugar dentro del marco del Festival Gastronómico MAMA, que se celebrará del 23 al 25 de agosto en Ezcaray.
Viernes 23 - 20.30 horas
Presentación del I Encuentro de Recetarios (Escenario San Felipe). Breve presentación de la iniciativa que tendrá lugar el sábado y coloquio sobre la memoria culinaria popular. Participarán Carmen Alcaraz del Blanco y Ana Vega, y contará con la colaboración de gastrónomos presentes en el Festival Mama.
Sábado 24 - De 10 a 17 horas. Porche de la Biblioteca Municipal de Ezcaray
Recogida de recetarios para su escaneado y futura recopilación online. Todos los recetarios serán devueltos al momento en las mismas condiciones que fueron recibidos. La digitalización podrá consultarse a partir de septiembre en la web de la iniciativa
Sábado 24 - De 17 a 19.30 horas. Biblioteca Municipal de Ezcaray
Encuentro popular abierto a los propietarios de recetarios que deseen mostrar sus manuscritos familiares. Se animará a los asistentes a compartir la historia de su recetario: quiénes son los autores, los platos que detalla, la receta preferida de la familia... Toda preparación casera que los asistentes quieran compartir será bienvenida.

Y la primera parada del proyecto será en La Rioja, concretamente en Ezcaray, los días 23 y 24 de agosto, en el marco del Festival Gastronómico Mama, organizado por la familia Paniego (Echaurren). El 23 será la presentación y al día siguiente, en la Biblioteca de Ezcaray, «nos plantaremos con nuestro 'puestillo' para que la gente nos traiga ese tipo de recetitas apuntadas o incluso historias, porque es verdad que existen muchos platos típicos de sitios o de familias que se han transmitido de generación en generación de manera oral y que en un momento determinado a alguien se le ocurrió transcribir y guardarlas. Nos hemos encontrado de todo, hasta en el dorso de una revista. Todo nos vale».

Cómo llevar las recetas

Y es que el encuentro se trata de una convocatoria popular y gratuita, abierta a propietarios de recetarios familiares -especialmente a aquellos procedentes de aldeas, pueblos y municipios de las diferentes comarcas de La Rioja- que deseen compartir aquellas páginas, anotaciones y cuadernos (encuadernados o no, manuscritos o mecanografiados) que compilen consejos, ingredientes o instrucciones sobre platos o bebidas de cualquier índole. «Queremos reivindicar el papel del recetario como transmisor cultural y género literario de importancia culinaria, antropológica, lingüística, creativa e histórica. En definitiva, como huella del pasado que nos une con un paisaje, una familia y una comunidad».

«Queremos reivindicar el papel del recetario como transmisor cultural»

«Buscamos cualquier tipo de anotaciones con instrucciones para elaborar platos»

Ana Vega relata que a veces se han encontrado con recetas muy antiguas que podía haber escrito una persona hace unos años pero que en realidad era algo que le había contado su madre y su abuela y que se remontaba un buen número de generaciones. «Todo eso es importante para conocer el origen de los platos. Nos encontramos con elaboraciones que son muy tradicionales que se han ido transformando y codificándose con el tiempo gracias a la labor de todas esas familias que las han ido trasmitiendo de madres a hijas o de padres a nietos. Al final y con suerte, alguien se animaba a apuntarlas y eso es lo que nos queda».

La señora Inés, cocinera del Hotel Inés, de Ezcaray.
La señora Inés, cocinera del Hotel Inés, de Ezcaray. / Juan Antonio Riaño

Las investigadoras explican que se van a encontrar con ingente información a la que luego habrá que dedicar mucho tiempo para comprender y organizar. Y la idea de Carmen y Ana Vega es darle alguna forma accesible a través de publicaciones: «Es que no solo son recetas; es mucho más, es el reflejo de una sociedad, de su forma de comer, de los productos a los que tienen acceso y también a los que no. Es como una fotografía de cómo ha evolucionado el país a lo largo de los años. Eso es lo fascinante, porque hasta la caligrafía, la propia letra también nos indica infinidad de cosas de las personas que escribieron esas recetas».

Recopilatorio

Ana Vega explica que «nos gustaría poder realizar un recopilatorio de todo lo que logremos y para eso tendremos que buscar ayuda en instituciones como la Real Academia Española de Gastronomía, empresas, organismos locales y todo aquel que nos quiera ayudar. La idea es que todo este material, cuando esté ordenado y catalogado, se pudiera visitar y que contáramos con una web en la que se puedan buscar los recetarios por zonas, pueblos y hasta años. Ese es nuestro sueño y ojalá podamos hacerlo realidad».

A la izquierda, Marisa, en el patio del Echaurren, a finales de los años cincuenta; arriba a la derecha, cocineras y camareras del restaurante 'La Coja' de Ezcaray; abajo a la derecha, Begoña 'La Sañuda', probando el rancho del mercado.
A la izquierda, Marisa, en el patio del Echaurren, a finales de los años cincuenta; arriba a la derecha, cocineras y camareras del restaurante 'La Coja' de Ezcaray; abajo a la derecha, Begoña 'La Sañuda', probando el rancho del mercado. / Archivo familia Echaurren/Archivo Ricardo Aransay/Fototeca Caja Vital

El encuentro será una reunión abierta, se pondrá un servicio de digitalización y/o documentación para su posterior estudio y todos los que lo deseen podrán compartir las historias de los platos y sus autores. Un día antes, en el Escenario San Felipe del Festival Gastronómico Mama, se presentará la acción mediante una mesa redonda sobre la importancia de la memoria culinaria y la cocina popular.

Recetas manuscritas de Marisa Sánchez.
Recetas manuscritas de Marisa Sánchez.
Dos apasionadas de la cocina que indagan en la historia gastronómica

Ana Vega Pérez de Arlucea y Carmen Alcaraz del Blanco tienen muchas cosas en común. Aman la gastronomía y la estudian. Carmen es escritora, periodista y gastrónoma.

Ha trabajado para medios como El Mundo, El País Semanal y Radio Nacional de España y actualmente prepara dos libros, e imparte clases y ponencias sobre historia gastronómica.

Ana Vega Pérez de Arlucea es bilbaína del 81 y periodista gastronómica. Especializada en documentación y divulgación de la historia culinaria, actualmente escribe para el Grupo Vocento. Es autora del libro 'Cocina viejuna' (2018), acerca de los platos y las costumbres más icónicas de la gastronomía española de los años 70 y 80.

Las dos explican que «en todos los hogares existe una receta especial o un modo particular de comer y celebrar, transmitido de generación en generación. Esa gastronomía íntima, tan importante en la construcción del imaginario culinario colectivo y base de la cocina tradicional, está guardada en la memoria de madres y abuelas pero también escrita en papel, conservada en viejos cuadernillos o anotaciones manchadas. Esos tesoros escondidos, olvidados en un viejo cajón o en peligro de desaparecer son el testigo documental de la evolución de nuestra cocina y como tal deberían ser valorados y estudiados». Y este es el reto del proyecto 'Los Recetarios'