El Ágora de Baños para cualquier hora del día

Parte del equipo familiar que lleva las riendas del Ágora Lounge :/Justo Rodriguez
Parte del equipo familiar que lleva las riendas del Ágora Lounge : / Justo Rodriguez

Ágora Lounge ofrece, no sólo un lugar de encuentro, sino una propuesta para cada momento

REDACCIÓN

En la antigua Grecia, el ágora era esa plaza o lugar de encuentro donde se reunían los ciudadanos en cualquier momento del día para discutir sobre los temas más trascendentales del gobierno de la ciudad o para charlar distendidamente sobre hechos insustanciales. Con ese espíritu nació -en Baños de Río Tobía- el Ágora Lounge en julio de 2016, heredero (aunque con otra filosofía) del restaurante Los Manjares.

Este amplio local abre sus puertas cada día a las 10.30 horas y las mantiene abiertas durante toda la jornada e incluso, los días festivos o las vísperas, hasta bien entrada la madrugada.

Por la mañana desde su barra se ofrecen cafés y desayunos, después comidas, por la tarde cualquier cosa que se pueda demandar de la extensa carta de bocadillos (con más de 20 variedades) antes de llegar a servir cenas -que pueden ir desde pizzas a la carta, y los fines de semana incluso brasa- y posteriormente copas para acabar la jornada.

Diferentes ambientes

Para ello, el Ágora Lounge goza de los adecuados espacios. En el exterior una pequeña terraza, en el interior, frente a su enorme barra, un amplio espacio para los encuentros más distendidos y en la primera planta un gran restaurante y la joya: la terraza chill out donde disfrutar tranquilamente de la última copa del día.

En la carta del restaurante destaca la comida tradicional casera riojana, con platos que ya no son habituales en las cocinas de hoy en día como las manitas con tomate, la asadurilla de cordero... y otros como el calabacín relleno, la ensalada templada o el caparrón de Anguiano. En general, y aunque la variedad es amplia en la carta, son productos muy ligados a la tierra y a lo que ésta produce en cada momento, por eso en temporada hay tomate de la huerta, alcachofas o setas...

Sin embargo, en la carta no hay sitio para «modernidades», según explica Hilaria, el 'alma mater' del establecimiento: «Aunque introducimos alguna variante, nuestro público no entendería una cocina moderna, y además hace falta mucha rotación de gente para dar salida a ese tipo de platos».

Y es que en el Ágora Lounge, como en el ágora griega, se escucha lo que se dice por parte de los presentes, y por ello se ha atendido una demanda del visitante. Ahora, los fines de semana se ha introducido un 'menú a la brasa' porque el visitante (mucho vasco desplazado a la zona) lo que demandaba eran chuletillas u otras carnes hechas al sarmiento.