La tortilla más premiada de Logroño

Lorena, Lucía y Ana en la barra del Serenella, situado en la calle Menéndez Pelayo. :: díaz uriel
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Lorena, Lucía y Ana en la barra del Serenella, situado en la calle Menéndez Pelayo. :: díaz uriel

Degusta LA RIOJA vuelve a reconocer la labor del Serenella y su prodigiosa barra

S.M.L.

El Serenella es a las tortillas lo que Federer a Wimbledon, Nadal a Roland Garros, el Madrid a la Champions, Brasil a la Copa del Mundo o... el Náxara a los playoffs de ascenso. El Serenella es el gigante de las tortillas de patata. No tiene apenas rival. Gana con una periodicidad tan aplastante que pone de manifiesto el control absoluto que tiene sobre esta receta tan nuestra. Gana cómo y cuándo quiere. Y lo ha vuelto hacer este año. De nuevo es la mejor tortilla de patatas de Logroño. De nuevo es la clásica entre las clásicas. De nuevo el jurado reconoció, tras una cata a ciegas, que la del Serenella es la mejor. De nuevo por unanimidad, sin duda alguna.

Y existen dentro del propio Serenella dos corrientes de opinión: la que asume con naturalidad el reto de competir por el hecho de participar (la hija) y quien apuesta por no presentarse más porque el concurso ya ha colocado esta tortilla en los altares y deben ser otros los que puedan también reivindicar su espacio a través de la promoción (la madre). Pero claro, las dos reconocen que «no nos presentamos por ganar una y otra vez. Lo hacemos a modo de agradecimiento con el concurso y por el hecho de formar parte de esta acción tan bonita», apunta Lucía, la creadora de la tortilla de patatas perfecta. «Además, también era un reto, porque sin duda sigue aumentando la participación y cada vez es más difícil ganar». Pero siguen ganando.

El Serenella
Dirección
Calle Menéndez Pelayo, 6. Logroño.
Teléfono para pedir tortillas con antelación (solo por encargo)
941 26 26 65.
Más que tortillas
31 años lleva abierto este espacio. Famosos son sus 'talentos' (sesos), su atún con cebolla, sus cazuelitas de casquería o sus anchoas rellenas.

Por tanto, este reportaje ha sido ya unas cuantas veces escrito. Y en todas ellas hemos tratado de contarles a los lectores cómo la hacen. Y nada ocultan, pero no hay forma de replicarla. Insisten en que el único secreto está «en freír la patata. Lo que no hay que hacer es cocerla». Y explica Lucía otro detalle que tuvo claro desde que escuchó al maestro entre los maestros. «Se lo oí un día a Lorenzo Cañas: 'Hay que tener mucho cuidado con la sal'. Hay que echarle la cantidad justa». Y así lo hace.

Freír en lugar de cocer, y la sal en su justa medida. No parece difícil. No guarda otro secreto. Pero como esta tortilla es difícil hallar otra igual. Roza la perfección. Y tras mucho comerla y muchas horas tratando de averiguar el secreto, en Degusta LA RIOJA hemos llegado por fin a una conclusión que creemos válida, que le puede servir al lector como elemento definitivo y determinante para comprender su éxito constante.

La figura del tiempo, elemento esencial, constante e invariable. El tiempo que llevan haciendo esta tortilla en esta santa casa. 30 años. Y una tortilla tras otra hasta encontrar la esencia misma de la receta. 30 años haciendo la misma tortilla, que pone de manifiesto al mismo tiempo el nivel del resto de las propuestas que se hacen en esta barra imprescindible: una buena tortilla califica todo lo demás.

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