Gin tonics al límite

Uno de los concursantes preparando un combinado. :: / Justo Rodriguez

Nueve cocteleros se enfrentan en el concurso riojano de este combinado, que ensaya mezclas con el vino blanco

Sergio Moreno Laya
SERGIO MORENO LAYALogroño

En poco tiempo no habrá ningún elemento extraño que flote en su gin tonic. Los hielos y poco más. Quizás media uva o fresa... Pero se acabaron de una vez por todas esos gin tonics ensaladas donde no se sabía si beber o sacar el cuchillo y el tenedor. «Menos es más», indicó al término del concurso regional de gin tonics celebrado ayer en Franco Españolas Álvaro Alejandre, sutil coctelero riojano que ayer hizo las veces de jurado en esta prueba cuyo ganador se conocerá la semana que viene.

Nueve prestigiosos cocteleros de toda La Rioja tuvieron que poner al límite su capacidad de creación para marcar tendencias en esta bebida tan de moda y además introducir de forma obligatoria un tercer elemento en el gin tonic típico: ginebra, tónica... y vino blanco.

Y no se trataba de un ejercicio brusco de riojanidad, apelando a la capacidad del vino para estar al principio y al final de todas las cosas. Bajo criterios gustativos sensatos, este concurso sirvió para evidenciar que el vino tiene más posibilidades que las habituales. «Hemos trabajado con la G'vine, una ginebra que procede de un destilado de uva», apuntó Chema Rello, presidente de la Asociación de Barmans de La Rioja. «Así que existía la posibilidad de mezclar con armonía esta ginebra con el vino blanco elegido para esta ocasión», afirmó. El resultado fue un total de nueve combinados que reflejaron la apuesta por la sencillez dentro de la copa, pero sin descartar todo un trabajo previo muy relacionado con la innovación y la creatividad. «Hemos visto cómo se ha apostado por las infusiones y las maceraciones a través del uso de diversas técnicas para introducir el vino con sentido y sensibilidad dentro de este combinado tan reconocido», valoró Alejandre.

El regional de gin tonics señala nuevos caminos para el vino

Pedro Díez es el director comercial de Franco Españolas, que acogió en su espacio este campeonato y aportó el blanco Rioja Bordón para esta prueba: «No creemos que sea una apuesta arriesgada. Al final somos fieles a nuestra tradición y defendemos el mundo del vino como siempre lo hemos interpretado». Pero los responsables de esta bodega de tanta tradición en La Rioja saben que «en el mundo del vino necesitamos la incorporación de la gente joven». Detectan que los consumidores de vino cada vez son mayores, y «ésta es una manera de llegar a los jóvenes a través de unos barmans que tratan los productos con mucho esmero y delicadeza y saben desarrollar trabajos perfectos para unas combinaciones muy acertadas», remarcó Pedro Díez, que también formó parte del jurado.

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