Potaje de garbanzos con rape y almejas

Tradición y modernidad Un paseo por varias de las recetas más deliciosas de la cocina clásica de Marisa

Ponemos los garbanzos a remojo el día anterior con un poquito de sal y una pizca de bicarbonato. Este último en función de la clase de legumbre y de la dureza del agua. Al día siguiente los lavamos repetidamente al chorro de agua fría y los ponemos a cocer.

Añadimos un puerro, unos ajos enteros con la camisa y una cebolla entera. Sobre la marcha, añadiremos varias veces agua pero sin que hierva. Hay que remover constantemente la legumbre y cuando haya hervido un rato le añadimos dos tazas de arroz.

Aparte, rehogamos el rape con unos trozos grandes de cebolla y les agregamos una fritada de tomate natural que se deja hasta el momento de preparar los garbanzos.

Rehogamos las almejas -aparte- y las reservamos. Añadimos a los garbanzo unas hojas de acelga en trocitos pequeños, y cuando estén cocidos, les incorporamos un machado de ajos y perejil, así como el rape, las almejas y sazonamos. Freímos un par de ajos en unas sartén con aceite y añadimos un poco de pimiento echado por encima.

También le añadimos unos huevos cocidos. Por garbanzos deben estar siempre bastante caldositos. Para terminar, dejamos hervir a fuego lento hasta el momento de servir.

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