«Los ingredientes son naturales, sin añadidos artificiales»

Cornaguesas vestidas de campesinas, con la 'sopa boba' antes de repartirlo por el mercado. :: /Sanda Sáinz
Cornaguesas vestidas de campesinas, con la 'sopa boba' antes de repartirlo por el mercado. :: / Sanda Sáinz

Ana Elipe nos cocina 'sopa boba' en Cornago

Sanda Sáinz
SANDA SÁINZCervera

El pasado fin de semana se celebraron en Cornago las XII jornadas de artesanía medieval. Como viene ocurriendo desde el año 2013, el domingo por la mañana se repartió la 'sopa boba'.

La cuadrilla de Los Cencerros tuvo la idea de realizar esta actividad. Los hombres disfrazados de monjes y las mujeres de campesinas.

Antaño, los religiosos atendían a los pobres y también a los labradores y pastores que se acercaban al convento.

La 'sopa boba' se reparte durante las jornadas medievales de Cornago Los cornagueses recuerdan así a los monjes de Campolapuente

Ana Elipe, responsable de la organización de las jornadas, nos cuenta que los monjes de Cornago proveían de sayales a los de su orden en Burgos y Cantabria. Esta vestimenta procedía de la fábrica de la villa que utilizaba lana de oveja chamarita negra, autóctona de Cornago.

Cuando los franciscanos de Campolapuente acudían al pueblo repartían 'sopa boba' entre los vecinos, algo que se recuerda en estas celebraciones medievales.

Ingredientes

‘Sopa boba’

Agua, sal, huesos y carne de ternera, espinazo y huesos de cerdo, esqueletos de pollo, gallina, cuello de cordero, jamón, calabaza, tomate, cebolla, puerros, un poco de apio, ajos.

Se cocina a fuego lento en una cazuela grande durante unas tres horas, añadiendo sal y retirando la espuma que queda arriba.

Una ver listo el guiso se deja reposar. Se retiran todos los ingredientes dejando sólo el caldo. Se pasa la verdura por el chino y se mezcla con el caldo para darle mayor consistencia.

Desde el 2013 se han encargado de cocinarlo diferentes personas, entre ellas Ana Elipe que nos explica su receta. Utiliza huesos y carne de ternera, gallina, esqueletos de pollo, espinazo y huesos de cerdo, cuello de cordero y algún trozo de jamón que le da mucho gusto. Estos productos los suele donar la carnicera del pueblo, Conchi.

También emplea alimentos de la huerta como calabaza, cebolla, tomates, puerros, un poco de apio y varios ajos.

En una cazuela grande, de veinticinco o treinta litros, pone todos los ingredientes juntos con abundante agua y los cuece durante unas tres horas a fuego lento.

Se añade sal durante el cocinado y hay que estar pendiente de retirar con una espumadera los restos que quedan arriba para que el caldo quede claro. Una vez hecho se deja reposar y se cuela. Se retira la carne y huesos. Las verduras se pasan por el chino y se mezclan con el caldo para que sea más consistente. Ana destaca que "todos los ingredientes son naturales, sin añadidos artificiales".

Un tentempié

Estos peculiares monjes de Campolapuente y las lugareñas que les acompañan recorrieron el domingo a media mañana el mercado medieval. Llevaban un burro con alforjas en las que transportaban la 'sopa boba' y la repartían entre la gente a cambio de la voluntad. Para los turistas, además de un elemento curioso supuso un tentempié para continuar su visita.

En origen, la 'sopa boba' era un plato sencillo y económico. A veces sólo tenía como ingredientes agua, pan y alguna verdura. En otras ocasiones se elaboraba con los restos de otras comidas. Los frailes las servían a los necesitados, también a los jóvenes estudiantes sin recursos.

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