La fiestas de la calle San Juan en el corazón de Logroño

El jueves se lanzó el cohete anunciador de las fiestas de la calle San Juan. :: juan marín/
El jueves se lanzó el cohete anunciador de las fiestas de la calle San Juan. :: juan marín

Pasear, tomarse una tapa y un vino. Ésta es la esencia de una de las calles más tradicionales de Logroño que ha hecho de la cocina en miniatura y del buen vivir la clave de su filosofía

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHA

La calle San Juan es sinónimo de fiesta y gastronomía, de vinos buenos, de pinchos, tapas, raciones, medias raciones, modernidad gastronómica, casi vanguardia, y también tradición. Jamón y salmón, carrilleras y brandadas, gildas y morritos. Todo en un paseo delicioso al que se puede acceder por tres lugares: Muro del Carmen, Portales y su paso a la Travesía y Marqués de Vallejo, sin olvidar la entrada que existe en la calle del Carmen que da acceso a la calle San Juan desde la calle el Cristo. La historia de la ciudad cuenta que esta calle era un callejón sin salida a la Glorieta del Doctor Zubía hasta que a mediados del siglo XIX se derribó el edificio que empotraba y dejaba la calle ciega. Los antiguos logroñeses la denominaban Ollerías Baja, porque al igual que en la calle paralela abundaban los artesanos de este oficio. Pero los tiempos han cambiado y la de San Juan se ha convertido en una de las calles más importantes del tapeo logroñés, una calle marcada por gran número de locales que trabajando muy seriamente han sido capaces en unos cuantos años de ofrecer una vitalidad y una cocina en miniatura realmente variada y sorprendente.

Opinión

Y es que hay de todo, cada local ha sido capaz de buscar su lugar en el mundo con una oferta asombrosamente diferenciada y como pensada para todos los gustos. Y es curioso, el logroñés, al que se le ha acusado de ser extraordinariamente conservador y clásico a la hora de la pitanza, ha demostrado viniendo con efervescencia a estas calles que hay espacio para todos, para los que les gustan los pinchos más tradicionales, desde una tortilla escandalosamente buena a una sardina con guindilla, sin olvidar los molletes, la carne de avestruz con aromas mallorquines, un crujiente de espinacas o un tataki de atún rojo con wasabi... O un bocata de calamares, o unos morritos o unos mejillones con salsa de tomate un punto picante merced a las alegrías riojanas. Hay espacio para todos los gustos y para todas las sensibilidades.

GUÍA

Especial Calle San Juan de Degusta LA RIOJA
Página 4
La Guarida (sardina con guindilla) y Tramuntana (brocheta de avestruz).
Página 5
Bueno Bueno (mollete de jamón con tomate) y Vinissimo (hoja de borraja con cococha de merluza).
Página 6
García (tosta de jamón) y El Peregrino (brocheta de pollo con calabacín).
Página 7
Bellota (bocatitas variados con jamón y otros embutidos) y Marisquería Alina (toda clase de mariscos).
Página 8
Tastavín (tataki de atún) y A tu gusto (pinchos variados).
Página 9
Travesía, Alhondiga (tortilla de patata, bacalao en tempura) y La Quimera (oreja).
Página 10
Torres (kobe y bocata de calamares) y Los Rotos (solomillo y magret).
Página 11
Umm, no sólo tapas (orejas percheronas) y Viñas de Páganos (carrilleras con Px y pimientos del piquillo).
Degusta LA RIOJA agradece la colaboración de los locales y bares de la calle San Juan por las facilidades al hacer los reportajes.

Y además están de fiesta, hoy sábado hay procesión de San Juan con los gaiteros de la calle como homenaje al santo. Y mañana, a partir de las 19 horas, una chocolatada popular.

Aunque la realidad es que siempre es fiesta en la calle San Juan, una calle familiar, divertida, joven, única en su especie y que reivindica con su buen hacer el sitio que merece en el corazón del tapeo logroñés y riojano. La calle San Juan con tanta historia por detrás como un futuro que se presenta repleto de ilusionantes retos.

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