Evitar intoxicaciones por el calor del verano

REDACCIÓN LOGROÑO.

El calor también aumenta el riesgo de contaminación de los alimentos, por lo que es necesario extremar las medidas de higiene tanto en la compra como en la conservación y manipulación. La experta en nutrición destaca la importancia de mirar la fecha de caducidad de los alimentos envasados y dejar para el final de la compra los congelados y refrigerados para evitar que se rompa la cadena de frío. También es fundamental conservarlos en las condiciones de temperatura adecuadas a cada grupo y separar los crudos de los cocinados. «Es imprescindible mantener una higiene escrupulosa en la cocina, en la superficie donde preparamos los alimentos y en los utensilios de manipulación y cocinado» y realizar un lavado frecuente de manos, especialmente «cuando pasamos de manipular un alimento crudo a uno cocinado para evitar contaminación cruzada». Mantener estas medidas es algo imprescindible dado que los alimentos contaminados con microorganismos patógenos no tienen por qué tener alterado su color, aspecto u olor, por lo que a veces resulta difícil detectar esta infección. Uno de los ingredientes con los que hay que extremar la precaución en verano es el huevo. Es fundamental mantenerlos en la nevera y desechar todos los que tengan roturas, por pequeñas que sean. Además, sólo hay que lavarlos en el momento anterior a su consumo, nunca antes. Cocinar los alimentos durante el tiempo necesario es otra de las claves para evitar las toxiinfecciones al asegurar la eliminación de gérmenes. «En general, es necesario que alcancen, al menos, los 70 grados para evitar cualquier riesgo».

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