La edad de oro del panga toca a su fin: cae a la mitad en España

El panga ha dejado de seducir a los mercados. :: L.R./
El panga ha dejado de seducir a los mercados. :: L.R.

Desplome durante los últimos meses después de que este pescado se viera envuelto este año en una gran polémica

EFE

Los datos son elocuentes: las ventas de panga en superficies comerciales bajaron a la mitad entre el 1 de agosto de 2016 y el 31 de julio de 2017, según las cifras aportadas por la consultora Nielsen. Estos números se corresponden con los que facilita Globefish, la unidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) sobre comercio pesquero, y que en su último informe -publicado en agosto- revela que las importaciones de este pescado desde España cayeron entre enero y mayo un 40 % respecto al mismo período de 2016 y 2015, hasta rondar las 6.400 toneladas.

Este fenómeno ha sido especialmente visible durante los meses de abril y mayo, cuando las compras de panga -en su mayoría a Vietnam- se situaron en torno a las 500 toneladas, lejos de la media mensual de los últimos años, que se aproximaba a las 2.000 toneladas. De hecho, España fue en 2015 el país que más panga importó de toda la UE, con un gasto cercano a los 50 millones de euros.

Un rápido vistazo al lineal de varios supermercados en Madrid que todavía lo comercializan confirma la tendencia: las bolsas de panga congelado se amontonan en el arcón. «Se vende bastante menos que antes», reconoce a el empleado en una tienda madrileña de una de estas enseñas.

El panga siempre ha estado acompañado por la controversia debido a cuestiones nutricionales, pero también por motivos de sostenibilidad y respeto al medio ambiente. Aunque las autoridades han recordado que se trata de un alimento apto para el consumo humano, su bajo nivel nutricional en comparación con otras especies le ha hecho objeto de críticas, aunque las más graves han llegado por las condiciones en que este pescado es cultivado.

A la emisión en enero de un programa en televisión centrado en cómo es producido este pescado en Vietnam se sumó el anuncio de la división belga de Carrefour, que dejó de comercializarlo debido a «las dudas que existen sobre el adverso impacto de las granjas de panga en el medio ambiente». El grupo francés amplió la medida a otros países europeos, entre ellos España, y El Corte Inglés también informó poco después de que ya había comenzado a retirar este pescado de sus lineales desde abril de 2016.

El resto de las principales cadenas de distribución continúan vendiendo este producto todavía hoy, aunque algunas de ellas sólo comercializan referencias con sello de sostenibilidad.

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