Una competición donde el más mínimo detalle cuenta

A la medida. Franco-Espanolas acogió el pasado miércoles el Campeonato de La Rioja de Gin Tonic.
A la medida. Franco-Espanolas acogió el pasado miércoles el Campeonato de La Rioja de Gin Tonic. / Justo Rodriguez

Son siete minutos entrenados, ensayados una y mil veces

Sergio Moreno Laya
SERGIO MORENO LAYALogroño

Solo cierto temblor de manos denota el nerviosismo del profesional que está agotando los siete minutos de los que dispone para presentar sus dos gin tonic. Son siete minutos entrenados, ensayados una y mil veces. Y sin embargo, el temblor de manos para medir con precisión 5 cl. de su destilado indican que el asunto se las trae y que para los barmans estas competiciones son realmente importantes. No ayuda, claro, tener a escasos dos metros a un especialista en la materia que toma nota de cada uno de los gestos y acciones que realiza el participante en este concurso. «Se apunta todo, salvo si les tiemblan o no las manos. Eso no es relevante. Pero el resto sí», explica Álvaro Alejandre, encargado de evaluar a cada participante, para luego reunirse con el resto del jurado y establecer un ganador.

Enfrente, el público sigue con interés el trabajo de cada uno de los barmans. Hacen fotos, graban vídeos, apuntan ingredientes, y trata de comprender cómo desde la innovación un simple gin tonic deja de serlo en su proceso de creación, porque luego, en la copa, el asunto cada vez parece más sencillo. «Sí, estamos en un momento donde el menos es más», valora el propio Álvaro Alejandre. Y no se refiere a que no haya mezclas ni usos de técnicas diversas. «Hemos podido ver que cada día incorporan nuevas formas». Pero ahora, el gin tonic se ha sofisticado desde la sencillez en el servicio. «No se trata de echar cosas dentro sin sentido. Han demostrado que la tendencia ahora mismo es presentar gin tonics limpios», apunta.

El ganador de este concurso se sabrá la semana que viene, durante la celebración del regional de coctelería.

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