CIENCIA Y FELICIDAD

FERNANDO SÁENZ DUARTE - HELADERO

Vivimos tiempos de exceso de información, pero no de conocimiento. La ciencia nos transmite la realidad, nos la presenta testada, cruda, sin margen de error y es desde aquí desde donde uno puede empezar a trazar su camino, desde la base de la realidad. La ciencia nos proporciona conocimiento, y en este oficio de la gastronomía y la alimentación este conocimiento debiera ser dirigido por una senda, el de la ética y el respeto hacia el consumidor. Quizás el trabajo de los científicos no esté socialmente lo debidamente reconocido y seamos los que elaboramos productos finales quienes nos llevemos las mieles del éxito, cuando sin sus fundamentos, nada hubiese sido posible. Sirvan estas líneas como reconocimiento y halago. Ellos están ahí, en sus despachos, sus laboratorios, devanándose los sesos para seguir entendiendo y descifrando la realidad y mostrárnosla pura y objetiva, que no tiene nada que ver con ese concepto llamado verdad y degenerado en posverdad. Ciencia como camino para encontrar la libertad en el proceso creativo, ya que nuestros pasos serán certeros, y no hay mejor momento de felicidad que poder plasmar físicamente una idea o concepto y que su ejecución sea exitosa, sin haber invitado al azar.

La edición de los Cursos de verano de la Universidad de La Rioja, este año nos ha invitado a compartir nuestras experiencias desde la perspectiva científica, abriéndonos todavía más el apetito por seguir ampliando nuestros conocimientos.

¿Les cuento un secreto?

Acérquense a la ciencia, tiene una llave de la puerta de la felicidad.

Fotos

Vídeos