CHULETONES PERFECTOS

En la propia web del Asador El Portalón se despejan algunas de las incógnitas y leyendas que existen en torno al mundo del chuletón. Chuletones los hay de ternera, de añojo, de novilla, de vaca más o menos vieja, de buey, etc... Con el fin de arrojar un poco de luz frente al tema, ilustran un poco a los clientes ahondando en el conocimiento de cuál es el tipo de carne que consumen el restaurante, cómo se degusta y cuáles son sus características: «La primera duda que nos surge cuando hablamos de chuletón de buey, por ejemplo, es si aún quedan tantos bueyes para abastecer a tantos restaurantes. Pues bien, la respuesta es 'no"'. Por esta razón los que logran hacerse a ellos los tratan como un verdadero tesoro, razón por la cual habitualmente son degustados por paladares exclusivos. En cuanto al chuletón de vaca, surge otra pregunta, ¿si el buey es escaso entonces que tipo de chuletón nos ofrecen en los restaurantes? En la mayoría de los casos es de vaca, sea nacional o importada, en cuanto ellas podemos decir que esta contiene más grasa infiltrada y de las nacionales que son más tiernas».

Dicen los técnicos que la carne debe entrar en contacto con el fuego con la denominada «primera combustión». El fuego se enciende 40 minutos antes de echar la carne. Además, la propia pieza debe tener una temperatura determinada, ya que no es lo mismo cocinarla a temperatura ambiente que sacada directamente de la nevera. Lo recomendable es sacar la carne dos o tres horas antes de empezar a cocinar, es decir, cuidar al máximo su atemperado. Todo es esencial para lograr el chuletón perfecto.

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