Bodegas Lan, emblema de puro Rioja

Bodegas Lan posee uno de los viñedos excepcionales de Rioja, el extraordinario Viña Lanciano. /L.R.
Bodegas Lan posee uno de los viñedos excepcionales de Rioja, el extraordinario Viña Lanciano. / L.R.

Viña Lanciano es la clave de la filosofía de esta bodega

REDACCIÓN

Bodegas Lan debe su nombre a un acrónimo formado las iniciales de las tres provincias de la DOCa Rioja cuando se fundó la bodega: Logroño, Álava y Navarra. Nació en 1972 en pleno corazón de La Rioja Alta. El Rioja en tres letras y la tierra como punto de partida esencial de esta emblemática casa. Por eso, sobre Viña Lanciano y el viñedo que le da nombre recae toda la historia de Lan. Un vino, el primero de su andadura, elaborado a partir de una selección de cepas ubicadas en un espectacular viñedo que le transfiere toda su personalidad. Viña Lanciano es el artífice de la filosofía original: la misma que ha perdurado desde los inicios de la bodega.

Viña Lanciano es un meandro de 72 hectáreas que se abrazan al Ebro en un paraje mítico

Frontera natural de las emblemáticas Rioja Alta y Rioja Alavesa, este meandro natural es consecuencia de la dinámica histórica del río Ebro formado a través de las crecidas y estiajes a lo largo de miles de años influyendo así en el tipo de suelo sobre el que se asienta el viñedo, de naturaleza pobre y repleto de cantos rodados. Para poder sobrevivir sobre el antiguo lecho del Ebro, las cepas se ven obligadas a hundir profundamente sus raíces en busca de nutrientes y sales minerales.

El vino

LAN CRIANZA
Las notas de cata. Color cereza brillante con borde granate. Nariz elegante donde predominan las notas de fruta roja y de hueso: fresa, frambuesa, melocotón. Tiene una entrada muy golosa, envolviendo toda la boca y dejando un largo y agradable postgusto; taninos redondos y maduros.

Un esfuerzo casi mítico de la naturaleza, que aporta a Viña Lanciano toda esa singularidad que le caracteriza. Y que le hace único en su especie. Desde aquel entonces, sólo las cosechas más sobresalientes han podido vestir su nombre. Una excepcionalidad que no sería posible sin la atención constante de los viticultores de Lan, cuyas expertas manos vendimian cuidadosamente cada racimo que acto seguido, a su entrada en bodega, son seleccionados grano a grano. De este maravilloso enclave surgen los vinos de finca Viña Lanciano, 'Lan a mano' y 'Culmen'.

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