Amigos que hacen pinchos

Cocinando entre amigos ayer en Calahorra. :: /Justo Rodriguez
Cocinando entre amigos ayer en Calahorra. :: / Justo Rodriguez

Miguel Espinosa, David Rodríguez y Mikel Muñoz cocinaron en El Albergue de Calahorra seis pinchos en una novedosa experiencia

Sergio Moreno Laya
SERGIO MORENO LAYALogroño

Una brocheta de gambas con bacon untada en tempura de radler, pimentón, verduras, alga wakame, huevas y un poco de lima rayada sobre pan de cebolla y mayonesa casera. O lo que es lo mismo, 'Mika', el pincho con el que el 'Gran Sol' consiguió su tercera 'chapela' en el 'XII Campeonato de Pintxos Amstel Oro-Euskal Herriko XII. Pintxo Txapelketa' celebrado en el Kursaal de San Sebastián el pasado 25 de octubre.

El premiado 'Mika' se pudo degustar ayer en El Albergue de Calahorra, del cocinero riojano Miguel Espinosa. 'Mika', dice su creador el chef vasco Mikel Muñoz, representa las cuatro estaciones del año. «Las gambas y las algas, el verano; un aceite de nieve, para el invierno; el abrigo hecho con las gambas, el otoño; y las flores, la primavera».

'Aitona' fue otro de los pinchos que se pudieron degustar ayer en este restaurante de Calahorra. Su creador también estuvo presente, el vasco David Rodríguez, que también cocinó para los asistentes 'Lorea'.

En este juego entre amigos, Miguel Espinosa, de El Albergue, también presentó otros dos pinchos, 'El hortelano' y 'Tomatito' para completar una noche de viernes realmente espectacular en la ciudad bimilenaria.

Un total de seis pinchos para demostrar que siempre es positivo que los buenos amigos se junten para cocinar, y más cuando esta 'cuadrilla' está conformada por tres cocineros de gran nivel, como ayer se pudo reconocer durante esta iniciativa que se repetirá a lo largo de todo este año. «Mi idea es hacerlo una vez al mes», explica Miguel Espinosa. Como ayer, «vendrán amigos cocineros que crearán pinchos para así reconocer diferentes cocinas siempre en miniatura», apunta.

Miguel Espinosa, del restaurante El Albergue (Calahorra), es el anfitrión de esta acción gastronómica. El chef riojano cuenta con casi una veintena de galardones en certámenes nacionales e internacionales, por ejemplo, fue finalista del Campeonato Mundial de Pinchos y Tapas de 2008, y ha obtenido diversos reconocimientos en el Concurso Nacional de Pinchos de Valladolid en sus ediciones de 2006, 2007 y 2009. «Estos concursos me han permitido conocer a grandes cocineros que quiero que visiten este año mi restaurante», indica.

El primero de ellos ha sido David Rodríguez, del restaurante Danako (1 Sol de la Guía Repsol) situado en Irún. Ha sido semifinalista como Cocinero del año en 2010, 2012 y 2015 y ha estado clasificado cuatro veces en la final del Concurso Nacional de Pinchos de Valladolid. Además, su propuesta fue elegida la más estética en el campeonato de pinchos del País Vasco en 2015.

«Para mí David representa sin duda alguna la creatividad en la cocina. Siempre he pensado que es un artista, y sus platos son auténticas obras de arte», apuntó ayer Miguel Espinosa de uno de sus amigos invitados.

Respecto a Mikel Muñoz, Espinosa reconoció que es «un cocinero de los pies a la cabeza. Es un gran conocedor del producto que luego sabe combinar de forma exquisita», señaló. Como se pudo ver ayer con sus dos pinchos, «Mikel hace joyas en miniatura».

Lo pudieron comprobar los sesenta comensales que se apuntaron a esta primera cena entre amigos, regada en toda momento con los vinos de Faustino Rivero Ulecia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos